«En este rincón, cuando no es Juana es la hermana»

Son asiduas a este rincón. ¿Conoces a alguna de las dos?

¡Pues sí!, lo sé. Llevo dos semanas sin aparecer por este rincón, pero te aseguro que ha sido del todo imposible, y eso que lo tengo como una de mis citas obligatorias de la semana, pero hay veces que todo se junta y no hay manera de cumplir. Ni con pastillita azul.

Las preguntas más repetidas que escucho, cuando tengo la suerte de hablar con alguno de ustedes es: «¿Cómo lo haces?», «¿Cómo te da tiempo para todo?»… Pero ya ves. Hay veces en las que no lo consigo.

Como te digo, en estas dos semanas se me ha juntado Juana —morena, metro noventa, ojos verdes…— y su hermana —que no la conozco de nada, pero la muy “hijadelagran…” le fue con el cuento a medio mundo y me he visto liado asistiendo a cursos, congresos, concursos, publicaciones, visitas escolares…, todo para poder disimular y decir que he estado trabajando duramente.

Lo bueno de no cumplir con mi cita durante este periodo, es que he tenido tiempo para pensar y recopilar material nuevo para varias semanas, así que prepárate porque la cosa sigue. Entre ellos contarte de que hay viejos proyectos que ya tienen forma si eres del grupo de maestras y maestros, en breve la tendrás en tus manos, que ya hace un año de le primera entrega—; si eres lector, ya has visto el par de cosas en las que he estado liado —además de Juana, claro—; y si estás entre las que les debo una ginebra, un cortado, una cena o un… ¿vuelta y vuelta?, que sepas que en cuanto me ponga al día quedamos.

De todas formas gracias por ser paciente, por esperarme y por pasearte por esta esquina cada vez que puedes.

Gracias por leerme.