«Celebrando cincuenta años de matrimonio»

¡Cincuenta años juntos!, ¿Te lo puedes creer? ¡Cincuenta años aguantándose!, porque vamos a ser sinceros, que mi madre aguante a mi padre y mi padre la aguante a ella, durante tantos años, tiene guasa. Pero ahí están, contentos y felices tras celebrar esas bodas de oro. Con su correspondiente minuto de silencio.

Toda la familia nos vimos sorprendidos con una escapada de hotel —con tabla de quesos y fruta y vino en las habitaciones—, cena —con croquetas—, desayuno —abundante, de hotel—, cervezas a media mañana —con sus frutitos secos, papitas…—, almuerzo… Como siempre, en cada una de las comidas la frase de mi madre sigue siendo «Si tienen hambre pedimos más». Con razón llevan cincuenta los juntos. Ella solo piensa en la comida y él parece una paloma, picoteando de todo…

Ya te puedes imaginar la mesa, con su griterío, sus risas, los niños correteando…. todo un lujo. La familia Adams al completo: los dos cabeza de familia, los cuatro hijos, los «piojos pegados» y por supuesto los cinco nietos, los más importantes. ¡Menudo gallinero! —casi tanto como la de aquella ocasión y que te recuerdo pinchando aquí—.

Hay días que son para el recuerdo y, sin duda, este fin de semana pasado, fue uno de ellos. No sé si el resto de huéspedes opinarían lo mismo, pero qué quieres que te diga, ¡que se rasque el que le pique!, que cincuenta años juntos, cumplir esas bodas de oro, con toda la familia unida, es un hito importantísimo del que no todas las personas pueden presumir.

Está claro de que hay que darles las felicidades por no haberse asesinado mutuamente en estos cincuenta años, un logro que hace feliz a toda la familia. Aunque sabemos que en más de un momento han estado cerca. 

Nuestro regalo. Ayudarles a cumplir un sueño —ojo, no incluye tirar por la borda al otro—, como símbolo de un nuevo comienzo y nuestros mejores deseos, ya que no hay nada más bonito que ver a las personas que uno más quiere desear hacer planes para el futuro, vivir nuevas sensaciones, seguir descubriendo el mundo…, seguir amándose.

Gracias por leerme. 

4 pensamientos en “«Celebrando cincuenta años de matrimonio»

  1. Me alegro mucho por ellos, no es fácil llegar a esa numerología de años; hoy las cosas son muy distintas, la peña no aguanta, no se aguantan y, a la primera, están buscando una salida más o menos apañada para no estar más tiempos juntos..
    Ahora que lo celebras me acuerdo la de los míos, para celebrarlo, lo primero que hicieron fue una boda familiar en casa, en la que era su casa, volviéndose a casar y todos nosotros, hijos, hijas, piojos, piojas, nietos y nietas haciéndoles la ola.
    Espero leer algún día que tú también llevas 50, yo, de momento, llevo 25, que no son pocos, y preparado, si la salud no me la juega, para otros y otros tantos más, tanto como mi cuerpo aguante.
    Dales las felicidades de mi parte, y para ustedes mi más sincera felicitación por haber podido gozar, todos juntos, de tal evento.

  2. Muchísimas Felicidades a tus padres por ser tan maravillosos y por inculcar en sus hijos esa unidad familiar que ya es difícil encontrar. Han hecho un buen trabajo, y eso sólo se consigue con mucho amor y respeto. Enhorabuena!

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