«Como pompas de jabón»

Extraída, sin permiso, de San Google
Yo paseaba. Ellas disfrutaban de la mañana, dándose un sencillo baño de rayos de sol, en la plaza. En el centro, llamando la atención de los transeúntes, el titiritero juega con sus marionetas; en la esquina de la derecha, un perroflauta lame a su amo; y en lo alto del bordillo de la fuente, un personaje, con nariz de payaso, inventa una enorme pompa de jabón con dos cuerdas enlazadas a sendos palos.
Madre e hija disfrutan del espectáculo. La pequeña, con la boca abierta, quiere salir corriendo y estrellar su cuerpo contra la etérea materia de jabón y agua, pero los preciosos colores que los rayos del sol le devuelven, al atravesar el elemento, se lo impide.

Su madre disfruta con la sonrisa de su hija. Sus pensamientos se atiborran al recordar que su mundo acaba de explotar, como aquella pompa que la niña señala alejada de toda realidad. 

3 pensamientos en “«Como pompas de jabón»

  1. ¡Cuidado con las pompas!no vaya a ser que no sean de jabón…

    Yo amo los mundos sutiles ingrávidos y gentiles
    como pompas de jabón.
    Me gusta verlos pintarse, de sol y gran arbolar
    bajo el cielo Azul temblar, súbitamente y quebrarse…

    No sé me evoca a Antonio Machado, no el del bar de la esquina… poetón roedó…

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