«Con el cambio de luz»

La noche se
presenta oscura y callada. Una llamada inesperada hace que Raúl deje a un lado
el plan que se había marcado, en el sofá de su salón, para acudir a una pequeña
reunión de viejos compañeros.
Tras los saludos, besos, abrazos y
alegrías por el reencuentro, con la primera cerveza llegan las risas, con la
segunda las bromas y las simpáticas anécdotas de tiempos pasados, con la
tercera una cena que, a modo de picoteo, facilita las chanzas entre unos y
otros.

Con la despedida, y la promesa de no
tardar en volver a reunirse, Raúl se queda a solas con Carmen. Mientras se acompañan
al coche continúan las risas y con ellas un primer beso robado y sorprendente,
que abre la puerta a un festival de fuegos artificiales, en forma de abrazos,
miradas y alguna que otra mordida de labios. Ahora la noche está llena de luz.
Gracias por leerme.

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