«El fin de la egocéntrica»

Imagino que lo hace sin querer, sin darse cuenta, pero desde luego lleva tiempo haciéndolo y ahora, con la edad, parece que esa tendencia suya, de intentar convertirse en el centro del mundo, se está intensificando.
Cada vez que nos reunimos intenta, por todos los medios, convertirse en la protagonista de todo aquello que acontece. Si alguien cuenta un viaje, el de ella es mejor, si alguno tiene una azaña divertida que compartir, la de ella lo es más… Y así con todo.
Los demás empiezan a darse cuenta. Yo llevo tiempo observándolo pero, para no reforzar su ego y para mantener la fiesta en paz, prefiero no comentar nada. 
Quiere ser el centro de todo: en una boda la novia, en un bautizo el bebé y en un entierro la difunda. Pero lo siento, no hay tiempo para más. A llegado la hora de cambiar de actores, escenarios, historia…

Gracias por leerme.

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