«En su honor»

Había una vez un individuo sentado en un sillón. Tras horas de lectura sintió un fuerte escalofrío cuando, en su mente, vio «El evangelio según Jesucristo», una obra increíble por culpa de la cual había tenido que marcharse de su país natal. Tras horas de imaginar cómo sería la «Tierra de pecado» descubrió, a través de la «Claraboya» que nunca vio la  luz,  lo que diera «Probablemente alegría» a todos los vecinos, ya que, «Levantado del suelo» y con clara nitidez, descubrió el «Ensayo sobre la ceguera» donde «Todos los nombres» quedarían reflejados para siempre.
            El personaje durmió. Una vez despertado por la pesadilla de sentirse «El hombre duplicado», y tras hacer «El viaje del elefante», se introdujo en el oscuro vientre de «La caverna» desde el que haría su último «Viaje a Portugal».
Tras jugar con los títulos de algunas de sus obras, in memoriam, te invito a que escojas uno y lo leas. 

6 comentarios en “«En su honor»

  1. No voy a subirme al carro de los seguidores de Saramago. Reconozco sin rubor que, tras algún intento, no conseguí engancharme a su obra… pero me gustaba la persona. y esa persona sí que merce todo mi respeto y admiración.

  2. Nunca me he enganchado, ni creo que lo haga, a la obra de este escritor. Llegué a intentarlo, pero nunca me han gustado los autores que para que entiendas un hecho, te lo cuentan de mil maneras, y a cuál más penosa. Puede que la culpa sea mía, por ser un analfabeto literario, pero entiendo que las cosas que pasan, nadie las inventa.

  3. En mi caso, me acerqué a Saramago ya tarde, cuando publicó El viaje del Elefante. Antes de eso me había atraído mucho su persona y su activismo pero la obra se me resistía por enormemente densa. Sin embargo, El viaje del elefante me parece una obra imprescindible, de lectura obligada. Y su último libro, Caín, debería ser obligatorio para todos los que reflexionan sobre el origen y el destino del ser humano. Cuando un gran escritor se va, no se va del todo. La semilla de su talento renace cada vez que lo leemos.

  4. Sólo leí "El hombre duplicado", además por culpa tuya, y me costo horrores, pero reconozco que es uno de los grandes.

    Un beso.
    CArmen

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