«Un misterio entre las sombras»

«Un misterio entre las sombras»

Las noches oscuras y lúgubres dan un ambiente tétrico a su paso. Él camina en medio de callejones estrechos, ahora desiertos. Sus pasos resuenan con un eco profundo, que rebotan entre las fachadas de las destartaladas casas. Se detiene. Escucha. Entre las sombras descubre que hay otra sombra moviéndose furtivamente tras él. 

Del otro lado de la calle, oculta tras el tronco de un gran Laurel de Indias, María, una mujer de cabello oscuro y ojos penetrantes, al sentir cómo su objetivo la ha detectado, se detiene, respira hondo para calmar su corazón, y asegurar no hacer ruido. Lanza una mirada nerviosa a su alrededor. Comprueba que Juan ha parado su marcha. ¿La escuchó?

Parece que no. Juan retoma sus pasos con determinación. María, manteniendo siempre una distancia calculada, hace lo propio.

Las luces parpadeantes de la ciudad arrojan sombras inquietantes sobre las paredes de ladrillo, aumentando la sensación de intriga.

Juan, convencido de que estaba siendo perseguido, acelera el paso, sintiendo el corazón latir con fuerza en su pecho. En su mente, imaginaba los peores escenarios y se preguntaba quién podía estar detrás de él y por qué.

María, por otro lado, tenía una expresión seria en su rostro, pero sus ojos reflejaban una mezcla de determinación y nostalgia. Se mantenía a distancia, siguiendo cada uno de los movimientos de Juan, recordando momentos compartidos y susurrando palabras que solo él podía escuchar.

La persecución continuó por callejones y pasadizos, hasta que llegaron a un pequeño parque apartado. La oscuridad y el silencio del lugar solo aumentaban la tensión en el aire. 

—¡¿Por qué me sigues?! —gritó Juan, con los nervios a flor de piel.

Las palabras resonaron en el aire, creando un silencio momentáneo. De repente, ambos se dieron cuenta de la absurda situación en la que se encontraban. Salieron de las sombras y se miraron mutuamente. En ese momento, la tensión se desvaneció, dejando espacio para la emoción.

En medio de aquel parque solitario, lejos de las miradas indiscretas, María y Juan se abrazaron. La noche, que había comenzado con misterio y suspense, se convirtió en un momento íntimo y especial para ambos, revelando que a veces, detrás del misterio, se esconde la necesidad de conexión y comprensión.

Gracias por leerme.