«Buscando intimidad»

Extraída, sin permiso, de San Google.

Estoy
cansado de que esté ahí, parado frente al espejo, mirándome,
espiando. Como si yo no me diera cuenta. Voy a plantarle cara:
―Tú,
¿qué haces?
―Ya
lo sabes. Esperaba tu pregunta.
―Para
de leerme la mente. Eres un maleducado.
―No
puedo dejar de hacerlo, es un don.
―¿Un
don?, una grosería diría yo. Necesito que pares de hacerlo, que me
dejes tranquilo y necesito que lo hagas ya.
―¿Por
qué te molesta tanto?
―¡Porque
sí! ¿Es que no te das cuenta?, ¡necesito intimidad!
―No
hay nada en ti que no conozca.
―¡Joder!,
mira que te pones pesado. Necesito estar relajado en el baño. ¿De
verdad que no lo entiendes?
―No
querido, el que no lo entiendes eres tú. Tenemos doble personalidad,
vamos juntos a todas partes, no leo tu mente, soy tu otro yo. Si
cagamos lo hacemos juntos.

2 comentarios en “«Buscando intimidad»

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