«¿Cómo se viste un escritor?»

Aunque en estos momentos me estés leyendo, he de reconocerte de que no estoy, como crees, al otro lado de tu pantalla. No estoy en casa. Medio cumpliendo con mi rutina de escribir en este blog los jueves, este post es realmente de ayer. Aunque hable de cosas que me están pasando hoy, ahora. Estoy en plena presentación de mi libro «La Legión de los Bosques».
En el cuento «El traje nuevo del emperador», el sastre engaña vilmente a su majestad, haciéndole creer que lleva una vestimenta hecha con la mejor tela jamás ideada, capaz de descubrir a los más estúpidos e incapaces del reino. ¿Qué tiene que ver esto con mi historia?
Quizás hoy, en un primer momento de la tarde, quizás por el miedo escénico o por falta de confianza, me he sentido como el emperador, estúpido. Embutido en mi chaqueta nueva, con la camisa bien planchada y los zapatos recién lustrados, me he lanzado, «desnudo», ante amigos y familiares para presentar mi nuevo libro.
Todo mentira. Solo una percepción estúpida. He de reconocer que estoy rodeado de gente maravillosa. Muchas de esas personas me arropan con su presencia, sus risas, su complicidad y su amistad. Otras, con pena por no poder estar «en cuerpo presente» mandaron mensajes de ánimo, de felicitación, de esperanza y de buenos deseos. Pero como de todo hay en la viña del señor, vestido con este traje de «escritor» —que ya te digo yo que no creo que nadie deba llamarme así— sí he de reconocer que esta presentación, mejorando la tela que le vendió el sastre al emperador, funciona ya que, desde la distancia, permite ver cómo algún envidioso demuestra sus carencias retorciéndose al ver que las cosas me salen bien.
Al final me quedo con lo más importante: tu presencia, física o en espíritu, tus ánimos y tu apoyo. Gracias por tu amistad. Gracias por estar en los momentos buenos —los malos ya llegarán—. Gracias por leerme.

4 comentarios en “«¿Cómo se viste un escritor?»

  1. Ma has llegao! mardito roedó, casi que mecho a llorá, pero no kay que resistí, que la vidastá muachucha.
    Enhorabuena por esa presentación, me hubiera gustado estar, y aplaudirte a rabiar, como tú te mereces?… je je… Saludos desde la tierra y media.
    ¡De nada! gracias a ti por hacernos la vida un poquillo más agradable y por ¡estar ahí!, que sé que tú no te vas hasta que se acaben las copas… un abrazo, mardito roedó comecocos.

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