«El motín de Esquilache»

Ahora que nos acercamos tanto a la convocatoria de huelga general por parte de los sindicatos, por esas cosas de la vida, vino a mi mente aquellos estudios de antaño. Los que mi maestro de entonces bautizaba como «temas de cultura general».
      En el mes de marzo de 1766 se produjo en Madrid el Motín de Esquilache. Fue una revuelta popular con unas movilizaciones tan importantes y concurridas de manifestantes que se llegó a temer por la propia seguridad del reino.
      Salvando las grandes distancias que nos separan, y con un poquito de imaginación, se pueden encontrar ciertas similitudes con la actual convocatoria.
       En aquella ocasión se culpaba al gobierno, y en concreto al primer ministro, el Marqués de Esquilache, entre otras cosas, de la carestía del pan o de la prohibición del uso de ciertas vestimentas (la capa y el chambergo).
      Hoy la cosa no parece haber cambiado mucho. Estamos viviendo momentos en los que el gobierno recorta y encarece el pan de muchos. En menos de cien días de gobernación ya se han eliminado o cambiado, lo que ha costado mucho tiempo tejer, los trajes de las libertades sociales, civiles, laborales…

       El próximo 29 de marzo, no lograremos desterrar al «marqués» actual, como ocurrió entonces, pero espero que, al menos, comencemos a manifestar nuestro desencanto con el actual modelo.

4 comentarios en “«El motín de Esquilache»

  1. Igual si los sindicatos trataran de convencer con ese "puntito cultural", a lo mejor conseguían algo más de seguimiento sincero y convencido. Cuñi

  2. El problema es que vistos los recuentos de otras manifas, al final, como tú dices, no seremos nadie…

    Recuerdos desde la atalaya del Risco del Paso.

  3. CUÑI: Uffffff, tampoco hay que pedirles muchas peras al olmo, que igual tanta cultura no interesa.

    CARMEN: jajaja a lo mejor es que me estoy haciendo mayor.

    ANÓNIMO DE LA ATALAYA DEL RISCO DEL PASO: Cierto, ya sabes que unos y otros no manejan el mismo ábaco y lo de contar lo llevan de aquella manera, sobre todo si beneficia al prójimo y no a ellos.

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