«La respuesta correcta»

―…y
restos de lágrimas en la mejilla.
La
ponencia del decano había terminado con aquella sorprendente frase.
Todos quedamos pensativos observando la última diapositiva. Comenzó
el turno de las preguntas y los comentarios.
―Entonces
se puede afirmar que el sujeto varón murió llorando ―se apuró a
sentenciar Antonio para hacerse notar.
―Puede
―intervino el profesor de manera cortante porque no le gustaban las
afirmaciones hechas a la ligera― aunque no debe usted menospreciar
otros acontecimientos, que también justifican la presencia de esas
lágrimas en el rostro de nuestro sujeto, tales como: una alergia,
obstrucción del lagrimal, irritación…
Antonio
era mi contrincante directo para conseguir aquella plaza de profesor
asociado en la facultad, por eso me atreví a intervenir, sin mucho
pensar, en cuanto el profesor hizo la pregunta clave:
―Entonces,
¿porqué afirmo que esta pareja de momias son Adán y Eva?
―Es
evidente, a él le falta una costilla.

6 comentarios en “«La respuesta correcta»

  1. La respueta de la costilla es muy buena; evidentemente si era Eva, no creo que Adán muriese llorando porque lo dejó por otro;Por cierto Guille, espero que algún día, dediques una historia a contar tus aventuras en el colegio de monjas…ja ja

  2. ¿Cómo estaba tan seguro de que era ella?, tengo yo oído que el chaval era algo gañán, y le gustaba mucho poner el molino al viento, y no para refrescar las ideas. Ella, como se afirma, era otro caso distinto, pero esa…, con las monjas… es otra historia…

    • Pues están haciéndole análisis y tal, pero todo perecía indicar que así era. En cuanto a lo de las monjas, me estoy dando cuenta que son todos o unos cotillas o unos viciocillos jajajajaja.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.