«Mamá, me das un ‘taper’»

Yo soy de esos que, cada vez que tiene una oportunidad, no desprecio un ‘taper de casa de mamá. Este fin de semana, aunque conocía lo que en principio parecía ser una leyenda urbana, descubrimos que era cierto y cómo el concepto de llevarse un ‘taper’ de casa, puede llegar a límites insospechados y muy curiosos.
            Montaña Guajara, con sus 2.718 metros de altitud es el segundo pico más alto de las Cañadas. Su primera apariencia, de pared vertical y dura, se suaviza poco a poco a medida que asciendes por un sendero a priori invisible a la vista pero que se deja descubrir y recorrer sin muchas complicaciones.
            Llegar a la cumbre es una sensación siempre pletórica y más si esperas descubrir el secreto que aguarda oculto bajo una piedra. Desde hace años, dentro del goro ─círculo de piedra en canario─ que nos protege del viento, se esconde una libreta en la que todos los caminantes, que por aquellos lares paramos, podemos escribir lo que se nos ocurra. El diecisiete de este mes me llevé la sorpresa de que la famosa libreta ya son tres ─la última a punto de acabarse─ y que se encuentran protegidas en el interior de un ‘taper, de los de mamá. ¡Genial idea!
            Por supuesto escribimos nuestros deseos y se los dedicamos a nuestra «Sister Churri» para que «la fuerza le acompañe» en su nuevo caminar.
Si algún día subes, no olvides deleitarte, no solo con el paisaje sino con las letras que tantos otros han dejado allí para siempre. 

5 comentarios en “«Mamá, me das un ‘taper’»

  1. Antiguamente en el taper se ponía la tortilla y un trozo de carne, de animal indescifrable, empanada…
    Pero la cosa va cambiando, ¡y tanto!, lo que hay dentro no es par comer ¿verdad?… nada, a ver si algún día tengo la oportunidad de subir contigo y escribir cualquier cosa en la libretilla… Mientras tanto, ¡feliz Navidad desde sotavento!

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