«Pequeños avances, grandes pasos»

El curso escolar esta a punto de terminar y, aunque parezca increíble, un niño de seis años, de nombre A, lo acaba de empezar.
Lo que a priori suena a contradicción tiene su explicación, como todas las cosas. 
A. ha tenido la poca buena suerte de nacer con problemas físicos y psicológicos, en el seno de una familia poco agraciada social, cultural, intelectual y económicamente. 
Son muchos los días que ha faltado al Cole. Unos por enfermedad, siempre justificada por su pediatra, y otras por desidia familiar, siempre justificada inadecuamente por sus padres. 
Cuando venía unos días seguidos, parecía que empezaba a entender algo de lo que ocurría en la clase, avanzábamos pasitos cortos. Después faltaba una semana, retrocedíamos con grandes zancadas. 
Ayer A. me sorprendió. Andábamos haciendo un pequeño dictado (el que ilustra la cabecera de este post). El, sentado en su sitio, parecía concentrado. 
Sin ninguna esperanza por mi parte lo llamé, al igual que hice con los demás, para simular corregírselo, ya que pensé que no había hecho nada. Grave error el mío. Su trabajo es la segunda foto.
Se que creerás que esta mal, puede ser cierto, pero te aseguro que esta imagen dice que, pese a todo, durante todo este tiempo, su pequeña y desamueblada cabecita, ha estado grabando. Es un pequeño avance, de los que hace que uno se anime y crea en la belleza de este trabajo. 
Lastima que acabemos el curso ahora. Mucho me temo que durante el verano A. no pueda continuar avanzando.

5 comentarios en “«Pequeños avances, grandes pasos»

  1. MAESTROOOOOO, esos chicos, los que más guerra nos dan, son los que más merecen la pena. Si has logrado esto, después de leer e imaginar el historial, y lo que no has contado, del muchacho, es que has hecho un gran trabajo. ¡¡¡ENHORABUENA!!!

    CArmen

  2. Me has emocionado. Todos hemos vivido momentos así en esta profesión pero a mi se me habían olvidado.Gracias por recordarme lo bonito que es este trabajo… a pesar de todo y de todos.

  3. CUÑI: Otro gallo nos cantaría

    CARMEN: Gracias por los ánimos.

    J: Te puedo asegurar que su entorno es peor al que conté tan brevemente.

    MARÍA J: Nunca los olvides, son los que nos ayudan a seguir con nuestro entusiasmo. Gracias por venir.

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