«Sueño revelador»

«¿Qué pasa? ¿Hoy no has pensado en mí?»
Cuando leyó aquel mensaje se quedó parado. Algo en el interior de su cuerpo se recolocó de sitio, o movió todo lo que tenía a su alrededor, como haciendo espacio. Miró el reloj y sonrió. Eran las 22:30. Claro que había pensado en ella durante todo el día, pero no se había atrevido a mandarle ningún mensaje.
Cogió el teléfono, retiró el bloqueo y se puso a teclear:
«Claro que me he acordado de ti. De hecho me desperté soñando contigo y ya no he podido quitarte de mi mente». Sin pensarlo apretó el botón enviar. 
Cuando se dio cuenta de la revelación que acababa de hacer se arrepintió. Los dos tics azules se habían activado. Ella estaba conectada y había leído su mensaje.
La respuesta no tardó en llegar: 
«Según recuerdo de la carrera, y por mi propia experiencia, esos sueños mañaneros son eróticos. ¿Quieres decirme algo?»
De nuevo su interior sufrió un temblor. Pero esta vez conocía el motivo. Sentía una mezcla de nerviosismo y excitación. Se había descubierto a sí mismo y, pese a que ella siempre le decía que le asombraba la capacidad que tenía para dar respuestas rápidas e ingeniosas, en esta ocasión, no sabía que alegar en su defensa. Se lanzó al vacío.
«Pues si. Lo reconozco. Fue erótico. Cosas que pasan. Siento la claridad.»
«No lo sientas. A mí también me excita. Si quieres mañana quedamos y lo hablamos.»

Sin duda ella también se avergonzó. Apagó el móvil y lo dejó así. Él se quedó parado, sin respuesta. Sabía que a ella le gustaba dominar las situaciones, pero aquella declaración había sido fulminante. ¡Ahora sí que soñaría!

6 comentarios en “«Sueño revelador»

  1. Holaaa que tal? Veo q la esquina sigue en el mismo sitio y su dueño mantiene esa agudeza verbal de siempre!!! No será que ese sueño esperas se haga realidad?
    Un placer volver a cruzar por aquí, seguro q dentro de poco recibirás noticias del regreso del gofio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.