«Un canto a Galicia»

Otro
año más cumplimos con la tradición, no escrita, de ir descubriendo
las tierras de norte. Suman ya muchas las ocasiones que hemos estado
por aquellas lindes, pero siempre solos, con amigos, haciendo el
camino, de juerga o por trabajo. En esta ocasión tocaba explorar
Galicia acompañados por los niños.
Siempre
mágica, con sus nieblas y su lluvia, con un sol radiante que, cuando
luce, enaltece los verdes del bosque al mezclarse con las blancas
arenas que dan entrada al azul imponente del océano, las tierras que
los romanos consideraban como del Fin del Mundo, es un viaje que se
vuelve inolvidable cuando organizas cosas para el gusto de todos.
Son
muchas las excursiones que hicimos, pero por citar alguna de ellas,
las que quizás hicieron especial mella, cabe destacar: la visita A
Coruña, la ascensión a la Torre de Hércules, el descubrimiento del
castro celta de Baroña, el baño en las piscinas naturales del río
Pedrás, en Puebla del Caramiñal, la visión imponente de la cascada
y el mirador de Ézaro, la navegación, el baño y la caminata por la
playa, sendas y el bosque de las islas Cíes, la muralla de Lugo, la
visita a la Toja, la imponente Santiago de Compostela, la Playa de
las Catedrales… y Finisterre, el último lugar del mundo.

Como
ves, cumpliendo con la tradición fueron muchos los kilómetros que
hicimos y muchas las instantáneas de lugares maravillosos que
guardamos en el fondo de la retina. Del mismo modo, guardamos un
hermoso recuerdo, y nuestra eterna gratitud, a los amigos que
reencontramos, que nos abrieron sus puertas y que nos guiaron y
acompañaron en este viaje, que de buen seguro no será el último,
porque, aunque sabemos que “haberlas haigas”, meigas no vimos
ninguna, y alguna escusa, como si nos hiciera falta, tendremos que
buscar para volver a ir. Quizás en la próxima visita.

6 pensamientos en “«Un canto a Galicia»

  1. Ese norte penínsular es maravilloso para caminar, comer, disfrutar de la naturaleza… por lo que cuentas no dudo que volverás te lo digo por experiencia propia que una vez lo conoces te engancha y siempre te ofrece nuevos lugares por descubrir y uno se deja llevar.
    Que sigas disfrutando de las vacaciones…
    Besos de gofio.

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