«Un cortado inacabado»

Imagen extraída, sin permiso, de San google

Cada tarde salía de su casa a la misma hora, para ir al mismo sitio, para seguir la misma rutina. Cada tarde, antes de cumplir con su ritual, revisaba sus correos electrónicos, sus «sms» y sus «guasaps». Deseaba encontrar uno en el que la citara para tomar ese cortado que hacía tiempo se adeudaban, y así poder terminar, o quizás empezar, la conversación que tenían pendiente desde hacía ya mucho tiempo. 
Muchas eran las preguntas, los comentarios y las consultas que se habían hecho, muchos los intentos fallidos de reunirse, en los que siempre surgía un problema, una dificultad, que así lo impedía.
Para ser fiel a su falsa cita, Estrella, cumplió con su ceremonial. Sin ninguna esperanza de encontrarlo acudió al bar, donde se habían reunido la última vez, y dejó pasar el rato.
Para su sorpresa el móvil timbró. El mensaje era corto: «¿Porqué no me saludas?». Miró a su alrededor y, justo en la mesa que estaba detrás, descubrió aquellos ojos, agarrados a una gran sonrisa y clavados en su ensortijado pelo. Había pasado por su lado sin verlo, sin saludarlo. Los colores enrojecieron su rostro. Los nervios se apoderaron de su pierna.
Ambos se levantaron, para darse un par de besos cordiales que bien pudieron ser el inicio de una bonita tarde, pero a ella le sonó el teléfono para avisarla de que tenía que marcharse. Prometieron quedar, avisarse otro día, concretar una cita…
A día de hoy, lo único que Estrella tiene claro es que hay historias que, girando en torno a un cortado, tardan tiempo en resolverse.

4 pensamientos en “«Un cortado inacabado»

  1. Ese "cortado inacabado" fue fruto de una hermosa casualidad … Casualidad motivada por muchos guiños escondidos … Pero en ese instante falta algo, algo para terminar de hacer mágica la situación y es una melodía que ponga banda sonora al momento, una melodía que hiciera que el ritmo de su pierna movida por el nerviosismo se atenuara y el rubor de las mejillas aminorara al compás mientras escondía con su mano parte de su ensortijado pelo tras la oreja …

    Una banda sonora con matices de piano y frases melódicas que evocaran lo que quizá sería un próximo encuentro, al otro lado del puente …

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