«Y se hizo una luz»

Foto de mi móvil
Aprovecho que veo luz para levantarme. Aunque lo hago extrañado, algo asustado y a regañadientes. ¿Qué hace esa lámpara ahí? ¿Quién la ha puesto? ¿Quién la ha encendido? Yo no.
Desde la distancia la observo con detenimiento. Es la primera vez que la veo. 
Es una lámpara sencilla, de esas de pie. Seguro que tienes una en tu casa, aunque es posible que no parecida, ni igual. Eso no importa. No sé porqué está encendida. No se oye nada. No hay nadie. Esto es muy extraño.
Nos separan diez metros y te aseguro que hace un rato ahí no había nada. Un frío perturbador recorre mis venas, lo que hace que se erice el vello de mis brazos. Por curiosidad me acerco, aunque vigilante.

A tan solo un metro de distancia no puedo descubrir nada, pero cuando estiro mi mano para tocar la tulipa, lo entiendo todo. No debo asustarme, ya sé lo que ocurre. No recordaba de que a veces, en mi cerebro se enciende una bombilla, una idea. ¡Caray!, ¡he tenido una idea! Pero perdóname por estas letras. Tener una buena idea es poco habitual y me apetecía contarlo. 

3 pensamientos en “«Y se hizo una luz»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *