«Te quedarás si estás»

«Te quedarás si estás»

Hay algo que llevo tiempo queriendo decirte. No es una de esas frases bonitas que se dicen para quedar bien. No es un consejo de esos que se olvidan al día siguiente. Es algo más simple… y más difícil: Si vas a quedarte en mi vida, tu presencia tiene que ser mejor que mi soledad.

Te lo digo así, sin adornos. Porque la soledad que tengo ahora no es triste, no es ese vacío del que todo el mundo huye. Es una soledad tranquila, casi noble. Una que me deja pensar, que no me pide explicaciones, que no me obliga a convertirme en alguien que no soy. Con ella aprendí a escucharme, a no correr detrás de quien no quería caminar a mi lado, a dejar de pedir permiso para ser quien soy.

Por todo ello, cuando apareces tú, no basta con estar, no basta con llenar el espacio de la silla vacía. Tendrías que traer calma a mis días difíciles, que sumar luz cuando el mundo pesa, tendrías que hacer que el silencio compartido sea más bonito que el silencio a solas. Porque lo fácil es entrar en la vida de alguien, lo difícil es mejorarla, y, como sabes, yo ya no tengo edad para presencias que cansan, para conversaciones que encogen el alma, para afectos que hacen sentir más sola a una persona que la propia soledad, así que sí… te hablo a ti, a la persona que tal vez quiera quedarse.

Pero también te confieso algo que quizá no esperabas, durante mucho tiempo pensé que estas palabras eran para alguien más, para quien llegara, para quien quisiera caminar conmigo, hasta que un día entendí algo incómodo: que la primera persona a la que tenía que exigirle esto… era a mí.

Porque también yo me abandoné muchas veces. También yo acepté menos de lo que merecía, también yo me acompañé mal. Ya aprendí de todo ello. Desde entonces hice una promesa, que si voy a vivir conmigo el resto de mi vida, si voy a ser mi propia compañía en cada noche difícil, en cada decisión importante, en cada nuevo comienzo… entonces mi presencia también tendrá que ser mejor que mi propia soledad.

Curiosamente, desde que me lo prometí, desde que cumplí conmigo mismo, solo se queda a mi lado quien realmente cumple.

Gracias por leerme.