«A partir de un tuit»

Imagen extraída, sin permiso, de San Google
Respóndeme con sinceridad: ¿Cuánto tiempo hace que no escribes una carta? Sí, me refiero a una carta de verdad, de esas que narran una bonita historia, una lista de buenos deseos o transmiten la búsqueda de un sueño que no sabes si llegará o no. Sí, insisto, me refiero a una de esas cartas. 
Si te digo la verdad yo hace mucho que no lo hacía, sobre todo desde la llegada de las redes sociales, a las que cada día me hago más asiduo.
Sin ir más lejos, ayer miércoles publiqué un pensamiento en mi cuenta de twiter (@gcabmoy): «Hoy es un buen día para tomar una decisión en torno a tu destino». Estaba asociado a un hashtag (#minuevahistoria), que provocó cierto revuelo momentáneo e inminente, cosa que no ocurría con las cartas que antaño enviaba. Por ponerte un ejemplo, alguien, de manera muy exagerada, llegó a calificar el citado tuit o «tweet» de, cuando menos intrigante. Una amiga me llamó asustada para enterarse de qué me ocurría. Y es que hay personas con la mente muy calenturienta.
Bueno, pues el hecho es que tenía que tomar una decisión en torno a qué hacer con mi nueva historia/libro/cuento/comoquierasllamarlo, que ya ha dormido lo suficiente. Ahora tiene que moverse.
Me debatía entre intentar publicar (en editorial o a nivel personal) o dar el salto y presentarlo a uno de esos dificilísimos concursos, a los que se presentan cientos de personas —o miles—, con los mismos delirios de grandeza que yo, o con la misma seguridad de que han escrito una buena historia, que bien se merece ese premio, esa cantidad de dinero y esa estatuilla. Sin duda es así.

Así que la decisión está tomada. mi nueva historia/libro/cuento/comoquierasllamarlo, de la que aún no te voy a contar nada —ni el título— está ya fotocopiada por triplicado y preparada para ser enviada, por carta, a su destino. Sí, en una carta de las de verdad. De las que en su interior, tal y como decía al principio, esconde lo que yo creo que es una bonita historia, una lista de buenos deseos…, la búsqueda de un sueño que no sé si llegará o no. El tiempo lo dirá y yo te lo contaré.

6 comentarios en “«A partir de un tuit»

  1. Pues … A pesar de lo tecnológica que me considero y lo seguidora de las redes sociales que soy … De vez en cuando pulso el botón de "OFF" y tomo mi bolígrafo o un lápiz de los de mi colección para escribir una carta.
    Intento buscar alguna excusa para hacerlo en cualquier momento: una carta sorpresa a algún amigo, la típica felicitación en Navidad; y lo que me encanta, en mis viajes: una amiga y yo iniciamos la costumbre de enviarnos una postal desde algún país remoto o alguna ciudad del nuestro que visitáramos ya lo comparto con más personas; incluso a veces me las envío a mi misma, me fascina cuando al tiempo llega la postal con esa imagen del lugar visitado aderezada con el sello y el matasello de la oficina de correos del lugar … ¡Me sulibella! …
    Y como habemos muchos que seguimos escribiendo … ¡Suerte con esa carta tuya de verdad, como la de los tiempos de antes, y con la historia que lleva dentro cuando llegue a su destino!

  2. Me alegro de que vuelvas a "la palestra" y te pongas a la labor…
    De las cartas, hace largo tiempo que no me siento a escribir ni una, ni media… sólo alguna notita breve, de esas de colegio que tú bien conoces: pedir un justificante, un "llámame" o simplemente "la falta se la tienes que justificar".
    Ya, ni tan siquiera, escribo en este medio, el fachebú nos tiene absorbidos, tengo cuenta en el twiter pero "de vista"… yo, como tú, tengo que hacer firme propósito de volver a tiempos primitivos.
    Repito, aún a cargo de ser pesado, ponte a la labor, esta vez, como en otras, no te prometo nada, algún día los leeré… un achuchón, roedor de la pradera.

    • Si es que ya te echaba de menos y too, Mardito roedó, no puedes abandonar es escritura mágica y audaz que tienes. Anda, déjate de mindungadas y coge la pluma ya.

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