«Clase de Bodytec»

Extraída, sin permiso,  de San Google.

Una vez más mis ganas de probar cosas nuevas me han metido tras las puertas de un gimnasio. Atrás quedaron las mayas apretadas, la cinta de color en la cabeza y los calentadores en las piernas como ocurriera en mi primera clase de spining —¿la recuerdas?—, hoy el tema es más sofisticado y tecnológico.
Para empezar me dejan unos ropajes negros —y yo que pensaba que iba a dejar de lado la vestimenta seductora— como dos tallas menos de lo que uso habitualmente, apretadito que voy —si fuera un traje de luces ya sé dónde están las pilas— y claro hay que ir del vestuario a la sala de actividades. Los ojos se clavan en mi espalda y las risitas en mi alma.
Ya en privado —porque la actividad es individual, con un monitor para mi solito— el tipo —europeo del este— en un castellano aceptable, pero con acento de Kagebé, empieza a explicarme el funcionamiento del chaleco que me va a colocar. Si antes no podía hablar, ahora con esto puesto no puedo ni respirar. Para qué te hagas una idea, ¿te acuerdas del disfraz de carnavales?, ‘pos eso’, pero sin el casco.
Colocado delante del espejo, me avisa de que voy a sentir corrientes en distintas parte del cuerpo y que he de ir avisando para que no duela. ¡Ayyyyyyy! ¡Ya se lo que se sieeeeenteeeeee eeeeeen llllllaaaaaaa silllllllaaaaaaa eleeeeectricaaaaaaaa!
Además quiere que suba, que baje, que me doble, que estire, que me agache. ¡Pero Sergei! ¿qué pretendes? Si no puedorrrrrrrrrr que me tiembla toooooooo.
Bueno, han sido veinticinco minutos de sufrimiento y esfuerzo, pero como uno es medio masoquista, he de decir que me gustó. El entrenamiento es completo. El problema viene ahora: ¿cómo me quito está ropa que además de quedarme pequeña está empapada y del todo pegada al cuerpo por culpa del sudor?
Si la teoría de la máquina es cierta, en un mes estoy como El David. Eso o se arregla lo mio de la cabeza con tanto «electroshok».

6 comentarios en “«Clase de Bodytec»

  1. JAJAJAJA, tu siempre con tus intentos. Disfrútalos mientras puedas, un abrazo desde el otro lado del charco. ¡Estoy en MEXICOOOOOOOOOOOOO,

    CArmen

  2. No sé pfffffffffffff que decirte pfffffffffffff, mostruo, má pfffffffffffff que mostruo, la próxima a ver si pfffffffffffff… te pone el traje de luses y te tira a lo del toro… mostruo, má pfffffffffffff que mostruo…
    Abrazos (no apretaos, ojo) desde la Arucas profunda… mostruo, má pfffffffffffff que mostruo!!!!

  3. Lo que tú no pruebes… Pero para poder comprobar los resultados procede una fotito del antes y otra del después, así que ve subiendo la primera ya!!! Cuñi.

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