«Duro lunes»

Por fin he llegado a casa. Los lunes son horrorosos y sólo pienso en que llegue la hora de regresar al hogar para tumbarme en mi sillón, con el mando de la tele entre las manos y tomar el merecido descanso tras un día infernal.
            El trabajo se hace duro. Siempre hay miles de cosas que hacer, gestiones que realizar, clientes a los que atender y, al parecer, todo el mundo estima que lo suyo es más importante que lo de los demás, por lo que continuamente ando liado de aquí para allá, con el teléfono, la fotocopiadora, los emails…
            Nada más entrar por la puerta de mi hogar su sonrisa, su suave voz, su tierna mirada y sus tersas manos borran mis problemas de la mente y las arrugas de expresión de mi cara. Es una auténtica delicia compartir mi vida con ella. Por suerte sus días, trabajando en una lonja de pescado, no son tan duros como los míos o, al menos, eso me dice. ¡Qué suerte tiene!

5 comentarios en “«Duro lunes»

  1. Tengo dos dudas: una, ¿la de las manos dulces es el pescao? y dos, ¿lo tuyo es una frutración de pequeñito o una pedrada mal dada?… menos mal que no hacen vino contigo, que si no la cosecha sería de salir a escape… Saludos desde la pescadería…

  2. CUÑI: Es que en el fondo se cuida.

    YURIBIA: ¡BIENVENIDA!, a lo mejor la pinza ya no le hacía falta.

    CARMEN: eso sí que es verdad.

    JGERARDO: jajaja no te conté lo del accidente de pequeño, la placa de metal en la cabeza y ciertos calambres que dan de vez en cuando?

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