«Teno, asombroso Teno»

Es cierto el dicho publicitario ese de que «es bueno es vivir aquí». De nuevo, mis compañeros del grupo de montañeros de Tamaide me han sorprendido.
La caminata de hoy nos llevó por la zona de Teno Alto. Salimos de Buenavista para ascender, por un auténtico camino de cabras ─de las de verdad, y no de las que  cagan en la puerta de mi casa una vez en semana─, por la subida del Risco, también conocido como la bajada de los muertos ─detalle este que aclararé un “fisco” más adelante─, sito en el Barranco Bujame. Tras una hora de auténtica subida, paso a paso, escalón a escalón, llegamos a la primera sorpresa del día. Al traspasar la roca del viento ─lugar este en el que al parecer alguien se dejó una puerta abierta y sientes como se te lleva Eolo─ descansamos en lo que unos afirman que antes de ser una era, era un Tagoror.
Ataúdes de Teno Alto.
Continuamos sendero para desviarnos hasta una pequeña cueva que, si bien en alguna ocasión había escuchado una historia, nunca la había sentido tan de cerca. En tan impresionante lugar se ocultan dos ataúdes, ¡sí!, uno para niño/a y otro para adulto ─aquí tienes la prueba─. Pues bien, al parecer, hasta los años setenta y desde antaño, servían para bajar a los difuntos ─de ahí el nombre de la bajada de los muertos─ a hombros, hasta Buenavista del Norte, ya que en Teno Alto no había cementerio. No pude por más que imaginarme la escena de la niebla, el frío… y la gente, entre rezos y sollozos, acudir al sitio para recoger el féretro con el que trasportar el cuerpo. Tétrico, triste, misterioso, lo sé, pero no deja de tener su aquello.
Sorprendidos por el descubrimiento, la marcha continuó de manera normal. Pasamos Teno Alto donde algunos probaron unas viandas del lugar, continuamos camino hasta El Palmar, pasando por el frondoso bosque de Brezos en flor y regresamos, hasta Buenavista. Ya te imaginarás que la impresionante subida, se convirtió, tres barrancos más allá, en una interminable bajada.
La excursión mereció la pena y, como dije al principio, con tan bello paisaje, cinco horas de pateo y tan estremecedora historia se hizo realidad el pensamiento de lo bueno que es vivir aquí.

9 comentarios en “«Teno, asombroso Teno»

  1. Compi, me imagino que en la caminata habría mil y un momento que inmortalizar, para, de alguna manera, regalarle a tu peña (yo entrellos) un frondoso bosque (que aquí no tenemos) una flor, un pájaro, ¡yo que sé! un algo bello, y tú, ¡hala! lo más tétrico, ¡si es que lo llevas en la sangre!, ¡en fin, otra vez será! â toute l'heure!

  2. bueno, despues de escribir un comentario enorme, el pc me lo acaba de borrar!! resumo: habran mil sitios por descubrir en la isla pero te dejo que lo hagas tu mientras yo te espero en el centro comercial mas cercano, ok? alli quieras o no me pego mis pateaditas jeje besito hermano

  3. JESÚS BRAVO: ¡Mira como lo sabes!

    JGERARDO: Esto me pareció más asombroso.

    MYRIAM: Apuntada para cuando puedas.

    CARMEN: Ya pararé cuando no quede otro remedio.

    CUÑI: jajaja ¿me viste llegar?

    ROSA: Igual necesitamos que nos hagas una visita guiada. jajaja

    J: Apuntada quedas. En cuanto al libro en cualquier librería lo puedes pedir pero en un par de días comento la presentación oficial y allí firmo.

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