«¿Para qué sirven las aceras?»

Extraída, sin permiso, de San Google
Siempre he
entendido que las aceras son esos espacios colocados en los laterales de las calles que, al estar más elevados
que la calzada por la que circulan los coches, sirven de protección para el
paso de peatones.
       Si
vas en una dirección, o a la búsqueda de ella, caminas con mayor o menor
celeridad, sabedor de que estás seguro siguiendo el camino marcado.
Normalmente, cuando en la
acera opuesta ves a una persona conocida, cruzas, con cuidado y por el lugar
adecuado, para saludarla e intercambiar alguna que otra palabra o historia.
El cambio de acera también
se utiliza para indicar las tendencias sexuales de una persona que decide
cambiar su orientación hacia personas de su propio sexo.
Todo esto es muy conocido y
hablado, pero ¿qué me dices de las personas que yendo por su acera, la misma
que tú o la contraria, aprovechan la situación, aunque haya una corta distancia,
para apenas levantar la mano, aún pretendiéndose amigas tuyas, o cambiar de
lado, o intentar disimular como si no te hubieran visto, o entrar en un local
para no tener que hablarte, o hacer que están de charla por el móvil, o
aumentar el ritmo de los pasos, o ralentizarlos para no llegar a tú altura…?

      Como
vemos, por lo visto, las aceras también sirven para proteger a las personas, de
personas maleducadas, pero yo, como no lo soy, aún notando su indiferencia y su
no querer hablar conmigo, saludo con entusiasmo, para darles por los morros,
pero sigo por mi acera, con paso firme y orgullo bien alto, aprovechando la
seguridad que otorga.

2 pensamientos en “«¿Para qué sirven las aceras?»

  1. Trágica historia, acaba que muere…; pero yo, como soy así, también saludo, a todos, sin ninguna excepción, porque me sabe, incluso a los que se esconden… esos son a los que más…

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