«Carta abierta a una luchadora»

(Extraída, sin permiso, de San Google)
Siempre
veía la luz al final del túnel. Ella, en si misma, con su ilusión,
su simpatía, su carisma y sus ganas de querer, era el potente faro
que alumbraba el camino de sus amigos. 
Pero la vida, la de cada uno,
y las circunstancias que nos rodean, la han llevado a saborear la
amargura, la tristeza y el desamor.
Desde
la distancia solo podemos ofrecerte nuestro cariño, nuestro más
sincero recuerdo, nuestro apoyo, nuestra más duradera y permanente
amistad para que, en estos momentos tan difíciles, te sientas un
poco más acompañada.
Ojalá
yo también pudiera estar a tu lado, abrazarte, pero como ves, la
caballería llega y, aunque solo sea por unos pocos días, sentirás
las manos amigas de tu “hermanita” acariciar tu pelo, consolar tu
alma y soportar las lágrimas que durante tanto tiempo has derramado
en la soledad de tu casa.
Estamos
lejos, pero somos muchos los que nos acordamos de ti, los que te
apoyamos, los que deseamos que tu lucha termine pronto. Te estamos
esperando, así que no desfallezcas. Durante estos días llénate de
energía, levanta la cabeza y mira. ¿Lo ves? ¿Nos ves? Somos
muchos, somos los que estamos contigo, los que ahora te gritamos
¡arriba!, los que encendemos luces donde apoyarte y guiarte, porque
tú siempre has representado la esa misma luz.

¡Ya
queda menos! Te esperamos.

3 pensamientos en “«Carta abierta a una luchadora»

  1. Sin conocerla, le deseo lo mismo porque por tus palabras parece una de esas personas que estaba cuando se la necesita y ya lo dice el refrán es de bien nacido ser agradecido.
    Besos de gofio.

  2. Sabes lo q te quiero verdad??, lo he leido cien veces y me jarto a llorar cada vez. Eres la leche cartucho y doy gracias a la vida q me ha dado tanto

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