«COMIENZO DE CURSO»

Hoy costó mucho despertar a Pablito. Los que saben de esto aconsejan recuperar las rutinas y horarios poco a poco, antes del comienzo del curso escolar, y así, con la suficiente antelación, cuando llega el día todo es mucho más fácil volver a coger el ritmo.
—Arriba cariño, despierta —le dijo la madre mientras le abría las cortinas para permitir que  la luz entrara de golpe inundándolo todo. Él, tapándose con la almohada, se revolvía en contra de la voluntad de su dedicada madre.
—Venga anda —volvió a indicarle con cariño— que se te hace tarde. 
Ella se sentó a los pies de la cama y acariciándole la pierna que se encontraba por fuera de la sábana continuó la conversación. 
—Te he preparado un bocata para media mañana, y en la mochila ya te he metido el Ipad, el estuche y ese gran cartapacio con tanto papelote que anoche dejaste tirados en la mesa del comedor.
—¡Pero mamá! —continuó el protestando—, que no, que…
—¡Que no! ni que niño muerto —dijo ahora cambiando el tono de voz a otro algo más duro e inquisitivo—, ¡levántate ya!, que se te enfría el café con leche y las tostadas y…
Pablito tuvo que incorporarse para así poder interrumpir la perorata de su madre
—¡Mamá!, soy profe de secundaria este curso tengo turno de tarde.
—¡Ay cariño! es verdad. Me lo habías dicho. Pero te miro y sigo viendo al menudo que había que levantar para ir al cole. Y ya que estás despierto porque no…

Gracias por leerme y FELIZ CURSO ESCOLAR.

4 pensamientos en “«COMIENZO DE CURSO»

  1. Esa es la tradición… ya sea de mañana o de tarde, se hace duro el comienzo, yo que ayer andaba en bañador y cholas, tirado al ladito mismo de la marea, yo que ayer me tomaba unas birritas con la gente de "al lado", yo que… y… ¿yo qué?

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