«La llegada esperada»

En esta ocasión, la esperada llamada nos cogió recién levantados, aunque después nos enteramos de que la alerta surgió a las cinco de la mañana, perfectamente atendida y escoltada por la Policía Nacional hasta el hospital. 

Al parecer la cosa surgió más o menos así: imagínate que el padre fuera un agente de la ley y que en pleno proceso de detención de un individuo, presuntamente inocente hasta que se demuestre lo contrario, y a altas horas de la mañana, le suena el móvil. No puede ser nadie más. Se acuerda de todos los santos, de sus madres, de las fiestas de guardar, de lo gracioso que es el ahora reo y se pone más nervioso que el Popeye, en pleno proceso de abstinencia, cuando le faltaban sus famosas espinacas.
Terminado el procedimiento, medio a trompicones que la cosa no está para florituras, se quita el uniforme y es llevado a casa por sus compañeros. 
Allí está la futura madre. Retorcida en dolores, cara desencajada y con la suegra aferrada a sus manos, hecha un flan, e intentando consolarla. Menos mal que en la calle está el furgón. ¡Pirulos encendidos y al hospital, que estamos de parto!
Con algo más de cuarenta semanas de embarazo, con cara de felicidad y dispuesta a sacar lo mejor de sí, y lo que más se puede querer en este mundo, una hija, mi hermanita, la que siempre he llamado «la enana» de la casa, nos ha colmado de alegría al traernos a Valentina.
Como no puede ser de otro modo es una preciosidad, que voy a decir. Con 3.495 gramos y 51 centímetros de largo, hará honor a su bello nombre y lucirá, en este loco mundo, bella y saludable, que para eso tiene a tantas personas queriéndola a su alrededor. 
¡Bienvenida Valentina!

14 comentarios en “«La llegada esperada»

  1. ¡Que maravilla! una nueva vida que seguro traerá más unión y fortaleza al núcleo familiar. Ahora, lo que más me gusta es el nombre¿sabes que hace un par de días mi hija me dijo que si tenía algún día una hija la llamaría Valentina? y me hizo mucha gracia porque ese nombre lo barajé para ponérselo a ella( resquicios infantiles de los chiripitifláuticos) pero al final por unanimidad la pusimos Claudia.
    ¡Larga y fructífera vida a Valentina!

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