Cuando se tiene a todo «Un país en la mochila» la vida se ve de otra manera. Se cuentan «Cuentos de San Cayetano», se escribe un «Diario de náufrago» o «Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados». Se cantan cosas «Aguantando el temporal» y «Con la voz a cuestas», siempre pensando en el «Dulce sabor de los días agrestes». Se recuerda «El comité», ya pasado, en el que con la célebre frase de “¡a la mierda!”, mandaba a freír chuchangas a los “peperos” del Congreso de los Diputados. Tras esto, en algún momento bromeó que, tal vez, esta frase aparecería en su lápida, pero además, también se le recordará por ser un hombre polifacético (poeta, escritor, cantautor, político, filósofo… maestro), luchador por la libertad, que tras años de pelotera con la vida y las épocas que le tocaron vivir, al final fue vencido por la triste enfermedad.
«José Antonio Labordeta»
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