Había una vez un individuo sentado en un sillón. Tras horas de lectura sintió un fuerte escalofrío cuando, en su mente, vio «El evangelio según Jesucristo», una obra increíble por culpa de la cual había tenido que marcharse de su país natal. Tras horas de imaginar cómo sería la «Tierra de pecado» descubrió, a través de la «Claraboya» que nunca vio la luz, lo que diera «Probablemente alegría» a todos los vecinos, ya que, «Levantado del suelo» y con clara nitidez, descubrió el «Ensayo sobre la ceguera» donde «Todos los nombres» quedarían reflejados para siempre. El personaje durmió. Una vez despertado por la pesadilla de sentirse «El hombre duplicado», y tras hacer «El viaje del elefante», se introdujo en el oscuro vientre de «La caverna» desde el que haría su último «Viaje a Portugal».
Tras jugar con los títulos de algunas de sus obras, in memoriam, te invito a que escojas uno y lo leas.
