«¡Preparados!, ¡listos!…»

Aún a
riesgo de que alguna de mis quemadas compañeras de profesión me
tilde de loco y que el recién jubilado se descojone de mi, he de
decirles que me gusta que mis futuras mañanas empiecen a oler a tiza
―digital en mi caso que
el jefe me informó que en mi clase ya tengo instalado el nuevo
juguetito.
La
vacaciones terminan y llega el momento de enfrentarnos al nuevo
curso escolar. Como no puede ser de otra manera, la ilusión y las
ganas de empezar se amontonan, junto a una cartera llena de buenos
propósitos ―que
esperamos que la Consejería no logre arrebatar―
y todo lo necesario, incluido mi viejo y fiel estuche, para
la vuelta
al cole
.
Apenas
quedan un par de días, así que solo me resta desearles que se
recarguen con el último aliento necesario para tener un feliz
comienzo de curso. Y mejor final.

«Historias de portería»

La
Esfera Cultural
es un blog, un programa de radio, un grupo de
personas interesadas por la cultura, en cualquier manifestación
―como
ellos mismos se definen― pero sobre todo creo que es un espacio
diferente, ameno y muy entretenido que busca conectar, con los que
estamos al otro lado, aportándonos esa brizna de cultura que siempre
nos hace falta. Y lo hacen de muchas maneras.
Una
de ellas es la convocatoria de «Historias
de portería». Una apuesta simpática y diferente por dinamizar el
mundo de la escritura creativa y la lectura.
La
idea es que: «escribamos
sobre las historias que ocurren en la portería de la C/ Bermúdez,
36. La portera es una travesti. En el quinto lleva olvidado un
cadáver más de una año. La pareja del cuarto izquierda guarda un
secreto a voces. En el ático vive un fantasma pero de los de verdad.
La maruja del primero odia a la del tercero, pero está locamente
enamorada de ella…
Estamos
seguro que tu sabes mucho más de esa portería. Nos apetece saberlo.
¡Por Dios! cuéntanoslo.»

Aquí
puedes leer mi aportación al proyecto. Como hay un jurado, y solo si
te gusta mi texto ―te
advierto que los hay muy buenos―, puedes votar
utilizando el sistema +1 de Google. Dichas votaciones tendrán el
valor de un miembro más del jurado.
Las
mejores historias formaran parte de un libro colectivo, que promete
ser muy divertido ya que sacará a la luz todas esas cositas que
ocurren en las comunidades de vecinos y que seguro tú has vivido.

«Todos a la playa»

Con
todo este rollo de la crisis, los españolitos de a pie, estamos
recortando gasto de las vacaciones. El año pasado programábamos
grandes viajes, buenos hoteles, almuerzos, meriendas y hasta cenas
fuera de casa el mismo día.
Ahora en cambio, nos cuesta ir a la playa. O por lo menos a mi.
Y
hablando de ir a la playa, el pasado fin de semana, programamos la
salida estival de la familia. Como este año no podíamos hacer
frente al gasto hotelero, decidimos mantenerla pero yendo todos
juntos a un apartamento de tres habitaciones, un cuarto de baño,
cocina americana y salón comedor.
Como
éramos trece personas ―la
abuela; mi padre y mi madre; mi hermana, su marido y sus tres hijos;
mi otra hermana (la soltera); mi esposa, yo y mis dos hijos―,
decidimos repartirnos las cosas para que no falte de nada: leche, pan
de molde, azúcar, café ―todo lo del desayuno―, galletas los
cereales de los niños, los de mi cuñado ―que como está a dieta
no puede comer cualquier cosa―, la toallas, las gafas de bucear,
las hamacas plegables, la nevera, cervezas, tinto de verano, sandía,
melón, jugos ―la merienda de los niños, ya sabes―, más
galletas, bañadores, cholas para la playa, cholas para estar en el
apartamento, cholas para salir, el libro, la almohada de mi mujer ―es
que sino no puede dormir―, los pañales de la abuela ―por la
noche a veces…―, otras sábanas, por si acaso, las palas, los
cubos, las raquetas de playa…
¡¡¡ALTO!!!
¡no puedo más! Vayan ustedes que yo me quedo.

Todos
a su alrededor parecían felices. Él, situado en el centro de la
sala, con la copa levantada, giraba, como movido por un pequeño
tiovivo, para acercar su mirada a los invitados. Juntos entonaban el
cumpleaños feliz, pero en inglés, o algo parecido.
El
círculo comenzó a abrirse. En su centro, una gran caja, decorada
con lazo rojo, era empujada hacia sus manos. Por el tamaño podía
contener a la típica señorita en paños menores, así que la duda
le asaltó.
La
luz del habitáculo se volvió tenue. Las personas ya no se oían. A
su mente retornaron recuerdos y personas de antaño, que seguro
disfrutarían del momento y que, por razones de trabajo, vacaciones o
despiste, hoy ―aún―
no le habían felicitado.
Con
recelo tiró del hilo. La música sonó y del interior salió la
mayor colección de buenos deseos que jamás recibió. Sin duda, el
mejor regalo.

«VIAJE A CANTABRIA»

Para
no fallar en nuestros periplos veraniegos, este año nos hemos ido de
multiaventura por tierras cántabras. Era uno de esos destinos que
teníamos en la recámara pendientes de hacer y que ahora hemos
cumplido.
Una
semana a tope. Sin parar, saboreando las bondades que la bella
naturaleza de las tierras del norte nos deparan. Por suerte el tiempo
nos respetó mucho con las mañanas soleadas pero, como era de
esperar, también gozamos de alguna tormenta, de buenas lluvias y de
hermosas tardes disfrutando de la playa.
¡LA MÁS VALIENTE!
Hicimos
un poco de todo: Subimos en el teleférico de Fuente Dé ―la
vista es espectacular―, senderismo por Picos de Europa ―el
paisaje es una maravilla―, tirolina en Potes, descenso en canoa del
río Deva, comimos las famosas corbatas de Unquera, visitamos las
Cuevas del Soplao ―impresionantes las estalactitas y
estalagmitas―, el Parque Natural de Cabárceno ―es increíble la
cantidad de animales en semi-libertad que tienen y lo bien cuidado
que está―, nos enamoramos de Santillana del Mar ―la villa de las
tres mentiras: ni es santa, ni es llana, ni tiene mar―, aprendimos
mucho en el Museo de Altamira, conocimos la estación de esquí de
Alto Campoo ―aunque era todo verde, nos imaginamos las pistas
(esquiar será otro año)―, cambiamos una rueda pinchada en el
coche, comimos anchoas en Santoña, nos bañamos en Laredo, recordamos al amigo Felix, quisimos
estudiar en Comillas, o mudarnos a una casa de Liébana…
Una
semana increible. De muchas experiencias y que han dejado en
nosotros, no solo el sabor de la aventura, sino las ganas de volver.

«Mukhtar, el escogido»

Tras
la llegada del clásico viaje estival, que ya narraré en otra
ocasión, toca recomendar una pequeña lectura para el verano. Y qué
mejor si, además, es un cuento escrito por mí.
Como
podrás ver he vuelto a buscar un título enrevesado, quizás se está
convirtiendo en una manía, o en una seña de identidad.
Hace
más de un mes que lo tengo en mis manos, pero entre una cosa y otra
no había podido compartir la noticia.
Dentro
de mi estilo, «Mukhtar,
el escogido»
es
un relato que responde a la clasificación de
Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) y que, como siempre, pretende ser
una historia entretenida y llena de aventuras con la que “engatusar”
a los más jóvenes ―y otros no
tanto―
en el mundo de la lectura.
A
modo de resumen, puedo contarte que:  «Mukhtar
es un joven príncipe, hijo de un sultán y de una de sus concubinas.
En un paseo descubre el cadáver de su hermano mayor y heredero al
trono. Sorprendido por la guardia, se ve involucrado en el asesinato
por lo que decide huir. A partir de este momento su vida cambiará.
Se ve envuelto en una complicada y misteriosa conspiración por
derrocar y asesinar al sultán y al resto de su familia. Con la ayuda
de un hechicero deberá prepararse para desvelar los secretos más
oscuros de la magia y luchar por el trono de su padre en una batalla
épica llena de personajes asombrosos.
Nos
encontramos ante una historia de aventuras, de magia y duelos a
muerte en el que los diferentes personajes y sus historias nos
sorprenderán con asombrosos giros en la narración que le enganchará
desde el primer momento.
La
narración nos presenta a un protagonista que siente la necesidad de
ir a la búsqueda de la verdad y la reposición de su honor, como
herramienta principal para formar los pilares que han de regir su
vida.»

La
distribución aún no se ha realizado, pero eso no te impide
solicitar y adquirir, en tu librería habitual, un ejemplar.
Una
última nota. Quiero que apuntes en tu “superagenda” que el día
catorce de septiembre a las 18:00 horas en la sala de exposiciones de
la MAC de Santa Cruz, haremos la presentación oficial y en la que
quiero verte. Hasta entonces espero que disfrutes con esta nueva
aventura.