Llegó
el otoño. Con él las lluvias, el viento, las hojas que vuelan por
los aires, las setas, las castañas… Con todo ello, los buenos
deseos empiezan a asomarse en el horizonte de una navidad ya no tan
lejana.
el otoño. Con él las lluvias, el viento, las hojas que vuelan por
los aires, las setas, las castañas… Con todo ello, los buenos
deseos empiezan a asomarse en el horizonte de una navidad ya no tan
lejana.
Por
las calles empiezan a correr los más pequeños persiguiendo los
charcos con los que embarrarse los zapatos. O las personas mayores o
los otros más estirados y encorbatados que no quieren mojarse con
las benditas cuatro gotas que caen del cielo.
las calles empiezan a correr los más pequeños persiguiendo los
charcos con los que embarrarse los zapatos. O las personas mayores o
los otros más estirados y encorbatados que no quieren mojarse con
las benditas cuatro gotas que caen del cielo.
Mientras
ellos corren despavoridos por su miedo, otros sufren el miedo y el
terror que les viene dado por otros fantasmas, vampiros y zombis que
han logrado saltar desde otra cultura.
ellos corren despavoridos por su miedo, otros sufren el miedo y el
terror que les viene dado por otros fantasmas, vampiros y zombis que
han logrado saltar desde otra cultura.
Halloween
ya está aquí, y con esta nueva fiesta los sentimientos encontrados
y las luchas ideológicas de los que piensan que no hay que
fomentarla, de los que creen que es una oportunidad de negocio, de
los que consideran que es culpa de la globalización, de los que
creen que es gracias a la globalización, de los que no creen en
nada… Así, vamos sorteando nuestras desgracias y la de los otros.
ya está aquí, y con esta nueva fiesta los sentimientos encontrados
y las luchas ideológicas de los que piensan que no hay que
fomentarla, de los que creen que es una oportunidad de negocio, de
los que consideran que es culpa de la globalización, de los que
creen que es gracias a la globalización, de los que no creen en
nada… Así, vamos sorteando nuestras desgracias y la de los otros.
Lo
que sí es cierto es que, nos guste más o menos, Halloween existe.
Ha logrado saltar nuestras costumbres protectoras y además tiene
intención de quedarse, con o sin permiso de trabajo, con o sin
crisis.
que sí es cierto es que, nos guste más o menos, Halloween existe.
Ha logrado saltar nuestras costumbres protectoras y además tiene
intención de quedarse, con o sin permiso de trabajo, con o sin
crisis.
Y yo,
que soy poco novelero, ya tengo disfraz para acudir a una
«supermegafiesta»
preparada en casa de unos amigos. ¿Te apuntas?
que soy poco novelero, ya tengo disfraz para acudir a una
«supermegafiesta»
preparada en casa de unos amigos. ¿Te apuntas?
