«Cónclave preparado»

Mañana es uno de esos días que, el círculo de amistades de Bene,
consideran sagrados. A lo que hacen lo llaman cónclave, y es que se
reúnen para un único asunto, solo unos pocos elegidos.

Todo está preparado: las cervecitas, los cuencos para los
ganchitos, las pipas, abundantes bolsas de hielo en los congeladores,
por si alguno prefiere un cubata, y las despensas rebosantes de
viandas para soportar, con dignidad, el asalto de tremenda tribu.

Bene y sus colegas, son forofos del fútbol en general y fieles
creyentes del Barcelona en particular, por lo que mañana se juegan
el todo por el todo.

Por esas similitudes de la vida, otro cónclave también tendrá
lugar mañana, con parecidos, aunque no idénticos preparatorios,
sobre todo en lo concerniente a los cubatas, cervezas…, creo.

Entre uno y otro cónclave todo se asemejará, incluido el detalle
final del humo. Ya se encargará Manolo, uno de los colegas del
Berni, nada más terminar el encuentro, de sacar fumata blanca
encendiendo su pipa de agua, cargada de la más exquisita hierba
comprada a la vuelta de la esquina. Cosas de los cónclaves, en
cuanto vean el humo unos gritarán Habemus Papam y otros
Habemus Porrus, pero les aseguro
que la alegría y el entusiasmo será el mismo.