La tierra tiembla bajo los pies de los Bimbaches. Según cuentan las viejas historias el demonio llamado Guayota vive en el interior del Teide ya que Achaman le taponó la salida como castigo tras secuestrar a Magec.
Esas leyendas dicen que a Guayota le gusta cambiar cada cierto tiempo de vivienda o, al menos, remodelarla por lo que, cuando anda en esos menesteres, se producen ciertos movimientos sísmicos que nos hablan de esas intenciones.
Los científicos calculan que hay un quince por ciento de probabilidades de erupción volcánica y que esta no produciría ningún mal, más bien lo contrario: atraería turismo ─ya sabemos que hay gente para todo─, enriquecería los suelos, que la superficie se amplíe e incluso existe la posibilidad de que surja una nueva isla. ¡Te lo imaginas! Espero que nuestros inteligentes políticos no la llamen San Borondon ya que acabarían con otra gran leyenda o mágica realidad.









