«La buena racha»

Hoy me contaron lo que le ocurrió a la Señora de Ramón. Para empezar, contaré  que me parece bastante triste de que, en vez de conocerte por tu nombre, te conozcan como «la señora de», así que, la llamaré, Margarita.

Estaba la Señora de, perdón, Margarita, en la cocina fregando platos, recogiendo la loza…, como siempre, con la radio encendida, mientras Ramón, bien apoltronado, en su sofá veía el fútbol.

En los resultados de la lotería dicen, uno tras otro, los números del décimo, que margarita compraba y guardaba celosa en el bolsillo del delantal. Eufórica dice:
─¡Cariño!, ¡nos ha tocado la lotería!
Ramón, tras besarle la frente, sale escaleras abajo para celebrarlo en el bar. Corría mientras gritaba:
─¡Hoy invito yo!
Margarita observaba oculta tras las cortinas, cuando un camión lo arroyó. Mira su décimo, lo besa y dice:
─Es que cuando una está de racha, está de racha.