«Boda de José Bernardo y Vanessa»

Cuentan que una noche en la que la luna estaba aburrida, se asomó a su balcón del mundo para observar lo que ocurría.
Se percató de la presencia de una pareja de amantes dispuesta a compartir, para siempre, sus vidas. Convencida de que podía ayudar, habló con el viento del noroeste para que, en forma de bruma, les entregara felicidad. Llamó a las traviesas nubes del norte para que rociaran con amor el feliz acontecimiento. La noche tomó un encanto especial.
Ya se han casado. Ella lloró, él desafino –pero con sentimiento, todos disfrutamos, reímos, bailamos, encontramos a viejos amigos que hacía tiempo no veíamos, y al final gritamos: ¡VIVAN LOS NOVIOS!
Sean felices.