«Ruta por Salamanca»

Este año parezco Marco Polo (Pirineo, Lisboa, Lanzarote). Aunque no lo creas, otra vez me voy de viaje. En esta ocasión la aventura transcurrirá por tierras Salmantinas, acompañado por quince de mis alumnos/as de quinto de primaria y de Nuria, mi mano derecha, y a veces también la izquierda, en el cole.
La “culpable” de todo es ella. Se le empeñó que debíamos presentarnos a un programa del Ministerio de Educación y Ciencia que, a punto de expirar la convocatoria, nos llevaría de viaje con todos los gastos pagados. Ni corta ni perezosa, en menos de veinticuatro horas tenía el proyecto listo. Presentamos “in extremis”, pero entró y nos seleccionaron. Solicitamos Extremadura, Cantabria o Madrid, así que el MEC nos dio Salamanca, que al fin y al cabo, es el resultado de la triangulación de nuestros deseos. Como, en realidad nos daba igual… allá que vamos.
El plan del viaje es agotador: Base aérea, ruta monumental, Béjar, La Alberca, Ciudad Rodrigo… Serán siete días muy intensos, con sus veinticuatro horas al tanto de los quince duendes convertidos en hijas e hijos “postizos”. Ellos se lo han currado mucho y están muy nerviosos, sus madres y padres más.
Será una experiencia inolvidable, para todos. Ya les contaré, ahora tengo que hacer la maleta.