Gadner es un famoso psicólogo e investigador de la la Universidad de Haward. Desde hace tiempo ha centrado sus conocimientos en la definición y desarrollo de la teoría de las inteligencias múltiples. Según esto, la inteligencia de las personas no es una. Cada uno de nosotros desarrolla, en distinto grado, eso sí, siete inteligencias, que unidas y entrenadas, nos dotan de conocimiento, posibilitan la relación con los demás… Por lo tanto, las inteligencias de las personas son: La lingüística, la lógica-matemática, la corporal y cinética, la visual y espacial, la musical, la interpersonal o social y la intrapersonal.
Desde mi corto punto de vista ―aún tengo que desarrollar mucho las anteriores― creo que podríamos usar tanta inteligencia para pensar otras soluciones a las problemáticas surgidas.
En lugar de que los enfermos paguen más por sus medicamentos, ¿porqué no le planteamos a la industria farmacéutica que en vez de ganar un millón ―¡iluso!― ganen medio ―¡ja!, qué idiota soy―? ¿Se les podría establecer a ellas el copago y obligarles a bajar el precio de todos sus productos, un euro?
¿Quién aporta más el senado o los investigadores? ¿Podría el congreso de los diputados asumir las funciones de los venerables senadores y ahorrarnos sus sueldos, dietas y demás? ¿Podrían los senadores investigar y desarrollar nuevas técnicas, artilugios, inventos, materias primas, teorías… que nos ayuden a generar puestos de trabajo, cura para las enfermedades…?
¿Podríamos dar por terminado los acuerdos con El Vaticano y eliminar la ayuda a la Iglesia? Sería más conveniente, ¿alimentar la fe de los creyentes o el hambre de los parados, muchos de ellos cristianos? ¿Podría la Iglesia sobrevivir con la ayuda de sus fieles? Y ¿con la venta de sus acciones de bolsa? ¿Existirían compañías interesadas en comprar las tierras baldías que tienen a su nombre? ¿Y explotar comercialmente, a modo de hoteles, paradores…, las grandes propiedades como monasterios, abadías… semiabandonados y derruidos por falta de uso y mantenimiento? ¿Podrían alquilar, a un precio justo, las casas que tienen vacías?
¿Qué sería mejor para nuestro futuro, aumentar el número de alumnado en las aulas o el del profesorado que las asisten?
Y no hablemos del herido honor patrio. Espero que REPSOL, después del desaguisado que le han hecho en Argentina y de que el gobierno salte en su ayuda, se acuerde de los españolitos de a pie y nos devuelva el favor. ¿No sé? ¿bajándonos, o más que sea congelando, el precio de la gasolina? Como nuestros sueltos.
¡Uf! Demasiadas dudas. Igual es que tengo el día tonto y la única neurona útil que me queda se ha bloqueado con tanta información negativa.
