La
tarde no había empezado como teníamos previsto. Muchos mensajes al
móvil, al «guasáp», al correo
electrónico, presagiaban que faltaría mucha gente. Los nervios
empezaron a aparecer.
tarde no había empezado como teníamos previsto. Muchos mensajes al
móvil, al «guasáp», al correo
electrónico, presagiaban que faltaría mucha gente. Los nervios
empezaron a aparecer.
Por
un momento pensé que era una buena noticia que el brindis que
habíamos prometido no podía ser servido ―para
no variar por culpa de la crisis, pero no de la mía―
ya que sino el pedo sería glorioso y estaría comiendo chochos,
panchitos y manises durante un mes.
un momento pensé que era una buena noticia que el brindis que
habíamos prometido no podía ser servido ―para
no variar por culpa de la crisis, pero no de la mía―
ya que sino el pedo sería glorioso y estaría comiendo chochos,
panchitos y manises durante un mes.
La
sala MAC, como siempre, impoluta, perfecta. La llegada de la familia
aplaca las mariposas del estómago. Poco a poco el resto de
asistentes van entrando. La MAC, termina por llenarse ―trescientas
personas según los sindicatos, diez según el gobierno y ciento seis
según mis cuentas, que para eso conté los asientos―.
sala MAC, como siempre, impoluta, perfecta. La llegada de la familia
aplaca las mariposas del estómago. Poco a poco el resto de
asistentes van entrando. La MAC, termina por llenarse ―trescientas
personas según los sindicatos, diez según el gobierno y ciento seis
según mis cuentas, que para eso conté los asientos―.
Presenta
Elena Morales (Ediciones Idea). Continúa «el padrino», Don Manuel
González Álvarez (amigo y Viceconsejero de Juventud, participación
ciudadana y relaciones con el parlamento) que realiza una magnífica
intervención en la que, entre otras cosas, se centra en la
importancia de fomentar la lectura entre nuestros jóvenes.
Elena Morales (Ediciones Idea). Continúa «el padrino», Don Manuel
González Álvarez (amigo y Viceconsejero de Juventud, participación
ciudadana y relaciones con el parlamento) que realiza una magnífica
intervención en la que, entre otras cosas, se centra en la
importancia de fomentar la lectura entre nuestros jóvenes.
No
sé porqué pero no puedo hacer una presentación sin liarla.
Comienzo con un cuento, cuya moraleja ―se siembra lo que se recoge―
me da pie para agradecer el cariño y el apoyo recibido y que sin
duda es la fuerza que me ayuda a continuar adelante. Empato con una
dinámica de grupo en la que cada persona recibe una hoja en blanco.
En ella deberá poner su nombre y la primera palabra que se le pase
por la cabeza. Nos uniremos por parejas para formar una frase. En
segundo lugar con otra pareja para inventar otra frase con las cuatro
palabras y por último con otros cuatro. Terminamos la acción con
cierta algarabía y con la lectura, en voz alta, de la frase
inventada en el último grupo. ¡Genial!, han salido verdaderas
joyas.
sé porqué pero no puedo hacer una presentación sin liarla.
Comienzo con un cuento, cuya moraleja ―se siembra lo que se recoge―
me da pie para agradecer el cariño y el apoyo recibido y que sin
duda es la fuerza que me ayuda a continuar adelante. Empato con una
dinámica de grupo en la que cada persona recibe una hoja en blanco.
En ella deberá poner su nombre y la primera palabra que se le pase
por la cabeza. Nos uniremos por parejas para formar una frase. En
segundo lugar con otra pareja para inventar otra frase con las cuatro
palabras y por último con otros cuatro. Terminamos la acción con
cierta algarabía y con la lectura, en voz alta, de la frase
inventada en el último grupo. ¡Genial!, han salido verdaderas
joyas.
Por mi parte, me comprometo a, con todas las palabras, hacer un texto
que colgaré en este blog, indicando el nombre de la persona que la
propuso.
Llegados
a este punto y tras recordar, con otro pequeño cuento, que lo
importante son las personas que nos rodean ya que sin ellas no
seríamos nada, se monta una cola, como la del paro, para firmar
autógrafos.
a este punto y tras recordar, con otro pequeño cuento, que lo
importante son las personas que nos rodean ya que sin ellas no
seríamos nada, se monta una cola, como la del paro, para firmar
autógrafos.
Los
rezagados, que fueron unos cuantos, se quedaron sin libros. Los
asistentes se marcharon antes de hora, con los labios secos por la
falta de líquido para mojar el gaznate y con ruidos en la panza por
la incomparecencia de los «canapieses», tan merecidos como
esperados, pero con el espíritu lleno y una buena lectura para casa.
rezagados, que fueron unos cuantos, se quedaron sin libros. Los
asistentes se marcharon antes de hora, con los labios secos por la
falta de líquido para mojar el gaznate y con ruidos en la panza por
la incomparecencia de los «canapieses», tan merecidos como
esperados, pero con el espíritu lleno y una buena lectura para casa.
Gracias
a todos/as.
a todos/as.
