«La elección del día»

Foto sacada con mi móvil.

Llevaba un buen rato con el grifo abierto, las manos posadas sobre los laterales del lavamanos y la mirada perdida en el interior de su propio ser, ahora reflejado en el espejo del cuarto de baño.
Cuando volvió en sí se percató de que su mente hacia rato que se hacía las mismas preguntas, sin encontrar las ansiadas respuestas.
Con calma y regocijo, utilizando las dos manos, se lavó la cara en un intento de despejar alma y mente. Con cautela, se secó la cara, recreándose en el detalle de cada arruga, con la misma delicadeza con la que se limpia un jarrón de quebradiza porcelana china.
Cuando por fin terminó la operación, cerró el grifo y con él el escape de remordimientos y negros pensamientos que manaba de su cabeza.
Su mirada volvió a chocar con la imagen que le reflejaba el espejo. Giró su cuerpo y del perchero eligió la cara con la que iba a pasar el día. Volvió a elegir la de hipócrita.
Y tú, ¿qué cara llevas hoy?
Gracias por leerme.

«Deseo cumplido»

Uno de mis deseos alza el vuelo

¿Te acuerdas cuando compartí contigo mi carta a los Reyes Magos y a ti —por si acaso no lo leíste, lo tienes en este post—? Seguro que te acuerdas, ya que es verdad que hace poco tiempo, no quiero que pienses que creo que estás perdiendo la memoria. En ella te adelantaba una lista de deseos. Pues bien, uno de ellos ya está a medio cumplir —solo falta mejorarlo—, listo para ser enseñado y esperando que aportes ese granito de arena que te pedía en ese post anteriormente citado.

Lo que hoy te traigo es la presentación oficial de mi nueva web «laesquinadeguille.com» que, como verás, guarda mucha similitud con el anterior blog —al menos la esencia—, en la que podrás releer todas las entradas anteriores y a mi me va a permitir algo más de juego en cuanto a la publicación de todas esas historias, aventuras, desventuras y resto de gilipolleces, que te cuento cada semana.

Reconozco que aún está por mejorar. Todavía estoy aprendiendo a usar esta plataforma, así que me queda mucho camino por recorrer. Es este el momento en el que puedes intervenir.

Como te decía al principio, espero que aportes tus sugerencias y recomendaciones en cuanto al formato, estilo o en el tema o temas que consideres sobre el que tengo que escribir. Te advierto que ya son muchas las personas que me piden algo más de erotismo, así que…

Para tu comodidad, y a fin de que no te pierdas nada, recuerda que puedes suscribirte, y así te llegará a tu buzón de correo electrónico, todas las entradas, para que no te pierdas nada, además de alguna sorpresa solo pensada por y para suscriptores.

Espero verte por esta mi nueva esquina. Que la misma sea de tu agrado y que cada vez que pases por ella, que es la tuya, dejes tu huella, a modo de comentario.

Gracias por leerme.

«El hombre pájaro»

Pasear entre las sombras de los árboles en otoño, entre los largos caminos de un parque, cubierto de una alfombra de hojarasca reseca, es siempre uno de los grandes placeres de mi vida y de los que disfruto, sin prisa, en cada viaje que hago.
No hace mucho iba tirando de mi agotada sombra por uno de esos senderos, en los que la gran ciudad que lo rodea no logra fagocitarlo, absorto en mis pensamientos y en el disfrute del paisaje, con los ojos bien abiertos y los sentidos en pleno uso, cuando aquella alargada y triste figura llamó poderosamente mi atención.
El hombre pájaro estaba inmóvil en mitad de la senda, con un brazo estirado y su cuerpo embutido en su típica chaqueta de tweed. Una bandada de periquitos y otros pájaros revoloteaban a su alrededor posándose por todo su cuerpo. El hombre apenas hacía algún movimiento, parecía momificado en aquella incómoda posición, mientras miraba y disfrutaba de cada una de aquellas aves. Parecía que les susurraba. Solo en los breves instantes en los que movía su mano para recargarla de la comida que guardaba en uno de los bolsillos, los más asustadizos revolotean unos metros, para después, raudos, volver a posarse.
El individuo al descubrir mi inmóvil presencia tras su espalda aprovechó uno de esos instantes para girarse y dirigirme apenas tres palabras: I´m dreaming. Sin decir nada más volvió a su tarea y me ignoró.
No supe qué decir. Me aseguré de no hacer ruido, para no ahuyentar su compañía y, con cuidado, le robé la foto que acompaña este texto. Al momento continué mi camino para no molestarlo. Nada más recorrer cien metros, sentí la necesidad de girarme para volver a contemplarlo una última vez. Ya no estaba. Había volado como sus pájaros y con él, mi sueño de disfrutar de cada momento, se hizo más patente.
Gracias por leerme.

«Carta a los Reyes Magos y a tí»

 

Queridos Reyes Magos:
Este año como me he portado bien —me refiero que en mi línea, como siempre—, he decidido compartir mi lista de deseos con toda la panda de paseantes de esta esquina, por si alguno de ellos —pero sobre tú, que sé que me estás leyendo—, pudiera colaborar o aportar un granito de arena, en el cumplimiento de la misma:
1.- Lo que más deseo, y por eso lo pongo en primer lugar, es seguir riéndome y aprendiendo de la vida. Es algo que no me gusta hacer solo así que ya sabes, espero que me acompañes.
2.- Vivir nuevas experiencias. Hay muchas cosas que me quedan por probar y otras que me gustaría repetir. Han sido testigos de muchas de ellas, ¿se animan a acompañarme?
3.- Seguir encontrando tiempo para todo. ¡Puf! qué difícil es esto. Ir sin reloj en la muñeca me ayuda a organizarme y priorizo bien mis necesidades y la de los míos.
4.- Pasar más tiempo junto a ti. Siempre he sido «amigo de mis amigos» y me gusta cumplir y estar con todos ellos, en los momentos buenos, pero más en los difíciles. Espero que nos sigamos reuniendo por mucho tiempo.
5.- Terminar mi nueva novela y ver publicado mi cuento. La primera ya la llevo encaminada pero me hace falta algo más de energía y tranquilidad para centrarme en ella. El cuento está en camino, pronto recibirás la feliz noticia y podrás acompañarme en su presentación. ¿Ya has comprado/leído/regalado los libros anteriores? (Ahora hablo bajito para que nadie nos escuche: Si eres maestr@ te sorprenderemos con otro proyecto que en forma de revista ya está cogiendo cuerpo).
6.- Este blog necesita un lavado de cara. También estoy en ello. Espero que, en breve, puedas ver el cambio y darme tu opinión.
7.- Seguir haciendo kilómetros. ¿Correr? ¡Ni de coña! Me cansa y hacerlo solo es un rollo, que además machaca mis rodillas. Hablo de viajar. Programado el verano que viene,  ya tengo un par de ideas para después. ¿Te apuntas?
Esta noche me iré pronto a la cama, después de la cena con la familia y las copas con mis hermanas. Espero que mis deseos sean algo más que soñarte y podamos compartirlos.
Gracias por leerme.