Desde la antigua Grecia nos visita con toda su furia. Esta es la primera idea que podemos tener algunos, pero lo cierto es que la historia puede tener más trasfondo.
Según me contaron, hace ya mucho tiempo ─yo fui uno de esos que dieron clase de Latín y cultura clásica─ Zeus otorgó a Eolo, hijo de Poseidón, el poder de controlar a los vientos, los llamados «Anemoi», que se correspondían con los cuatro puntos cardinales (Bóreas, el viento del norte; Noto, viento del sur; Céfiro, viento del oeste y Euro, el viento del este). Él era pues el encargado de controlar las tempestades, el movimiento de las nubes…, y todo para colaborar con otros dioses, en la desempeño de sus labores, o para influir en las acciones de los mortales.
En esta ocasión, parece que ha soltado a todos los Anemoi a la vez, esperemos que los agarre y no siga.
