«Un ser llamado virus»

Vale, lo entiendo. Lo que tenemos en casa es un virus pero:
1. ¿Quién lo dejó pasar? (No espero que llame a la puerta pero ¡caray!, ¿dónde está la educación?).
2. ¿Cómo es posible que todo el mundo lo conozca? (En la calle, la vecina, mi familia, en el colegio, las amigas médicas… ¡ah! Eso es un virus).
3. ¿Es uno, el mismo, o hay varios? (Todos lo llaman en singular y hasta lo reconocen, solo falta señalarlo por la acera: ¡eh mira!, ¡el virus!).
4. ¿Está documentado? (o es que como no saben lo que ocurre todo se le achaca a este pobre).
5. ¿Cómo se transmite? (Palabras textuales de varias fuentes: Sí seguro, es un virus que anda por ahí). ¿De verdad camina o salta de casa en casa, de boca en boca, de cama en cama? ¿Está asegurado?, ¿Está sindicado?, ¿votará en las elecciones catalanas? ¿Si llega a Marruecos, lo expulsaran por debilitar la seguridad nacional? ¿…?

        Vale, lo entiendo. Lo que tenemos en casa es un virus, o sea, no tienen ni puñetera idea de dónde vienen los vómitos y las diarreas. Por suerte parece que ya se quiere ir. Permíteme un consejo: ¡cierra tus puertas y ventanas!, por si acaso.