«Serias dudas»

─¿Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado? ─Le preguntó ella con serias dudas.

─Supongo que sí. No hay nada que lo prohíba.
─¿Cómo que no?, ¿y ellos? ─dijo elevando su dedo índice para señalarlos.
─Ellos no tienen porqué saberlo.
─Pero nos verán.
─Creo que no. No miran hacia este lado. Solo se preocupan de sus cosas. No te preocupes. ¡Vamos!
─No puedo, me da miedo lo que puedan hacernos.
─No seas tonta. Dame la mano y camina como si nada ocurriese.
─Pero y sí…
─¡Calla y camina!, no podrán verme.
─Pero yo lo hago.
─Claro, no te has tomado la pastilla.