─¡Además me voy a chivar a mis padres! ─dijo muy circunspecto Manolito, convencido de que con esa frase el tendero cedería.
─Pero qué dices niño ─dijo el hombre con tono serio─. ¡Esto no funciona así! Yo pongo los precios y tú pagas, si te parece bien, y si no, te vas a otro lado. ¡Abráse visto el atrevido!, y encima amenaza, ¡será mequetrefe!
─Con todos mis respetos señor; estamos en plena globalización y ahora tocan las rebajas, en otras tiendas hay descuentos, y hasta tres por dos, así que ande, sea bueno y déjeme el chupa-chups a mitad de precio.
(Ya sabes, ilustración en http://blogdejesusbravo.blogspot.com/ )