Como tú, son muchos los amigos y amigas que se han preocupado del resultado de la pequeña aventura vivida por tierras salmantinas. A modo de resumen enumeraré una serie de tareas, por las distintas profesiones, que un maestro realiza cuando trabaja y que te dejarán una breve pincelada de lo vivido.
Agente de viajes: Organiza a los niños/as, y sobre todo a sus familiares, en el aeropuerto para que todo el mundo esté listo.
Guardia Civil: Solicitar los DNIs, para que no se extravíe ninguno.
Revisor: Son las 6:30 a.m. y ¡nos falta uno! ¡Papa llama!
Agente de seguridad: Nos quitamos los cintos, revisamos los bolsillos, ¡dije que no podíamos traer líquidos!
Azafato: Todos sentamos y nos abrochamos el cinturón. ¡No, durante el aterrizaje no puedes ir al baño!, ¡siéntate!
Porteador: Profe, mi maleta no tiene asas y no puedo con ella.
Jefe de recepción: Fulanito y Menganito a la número tres…
Sargento de caballería: ¡Como oiga una risita más salen al pasillo y duermen de pie, que son las doce de la noche!
Jefe de servicio: Las camas hechas, las mesas recogidas… ¡Por favor abran esa ventana que la peste llega al piso de abajo!
Telefonista: Ciclanita, tu madre al teléfono. Nosequiencito, hazle una perdida para que te llame.
Animador: La musiquilla de la cancioncita dichosa una y otra vez metida en el cerebro… Tengo los sesos machacados.
Enfermero: ¿Te tomaste el azúcar? Nos vamos al Centro de Salud para que te cojan unos puntos. Me lo llevo al hospital para que lo miren.
Guía turístico: A la derecha podemos ver…
Guía espiritual: No te preocupes, por el Messenger volverás a hablar con ella.
Padre: Tranquilo, cariño, eso no es nada.
…
Como ves, lo hemos pasamos GENIAL. Sin pensarlo puedo decirte que en cuanto tenga la oportunidad lo vuelvo a repetir, eso sí, sin niños (jajaja).