Un año más, anoche, nos hemos logrado reunir. Hicimos nuestra particular «Noche en blanco». éramos pocos, pero bien avenidos. Como no puede ser de otra manera hay alguna anécdota:
Alejandro «El palmero»: todavía usa el calendario del año pasado y se presentó el viernes, a la hora y lugar convenido, lástima que la cita fuera el sábado y él se tuviera que volver a La Palma. ¡Gallo, eres un crac! Jajajaja
Ángeles: El viento silbó tanto en la isla Colombina que ni el barco salió. ¡Menudo empacho de galletas se va a dar!, por que nos traías una caja, ¿verdad?
Marita: la reina de la postura del helicóptero tema ampliamente debatido que captó toda la atención. Esperemos que algún día…
Gago: con su braba a lo Geyperman pasó unos breves instantes, “pá saludar”. Se te agradece amigo, el próximo año toda la cena.
Pili: Antaño reconocida, con cariño, como “la loca” jajaja siempre dicharachera y dispuesta a ayudar a los demás, se mostró muy interesada en la del helicóptero.
Álvaro “El abogado”: una buena conversación, con él, siempre tiene lugar. Al parecer es un buen piloto de la ya famosa aeronave.
Fátima: que acudió con un “paquete bomba” en su barriga de algo más de cinco meses, y no fruto de ninguna posturita extraña.
Juan Carlos: El que más sorprendió. Nos entregó un legado de recuerdos y anécdotas de más de cinco folios, con historias de nuestros mejores años.
Aurora: también conocida como “Marcial se calentó con la cola, se marchó y me dejó sin llaves, ahora ¿cómo entro en casa?, ¿cómo lo convenzo para que mueva el rotor?
David: Su celebre frase: “Yo por un euro mato” tomó sentido cuando nos acosó para que fuéramos a comprar a su tienda, que la crisis esta “mu malamente”.
Alicia: Dispuesta a «pilotar» hasta el País de Las Maravillas es la que nunca falla y siempre acude a nuestro encuentro con la ilusión y ganas de volver a vernos.
Alvarito: Padre (o al menos eso dice) de la criatura que nos acompañó en la mesa, sin saberlo. Buen compañero, excelente maestro… aunque use unas tuercas como anillos.
Epi: Bautizado en el escrito de J. C. como «Mencey de Taganana» Discreto y callado, pero siempre buena compañía.
Elva: La organizadora. Que nos sorprendió con su maquinita de liar tabaco. Gracias por tu esfuerzo y volvernos a reunir, un año más.
Muchos son los que no vinieron, pero de todos/as nos acordamos, aunque solo fuera para sacarles el cuero y recordar las cosas, aconteceres, labios ardientes, calenturas, botellas voladoras… que quedaron en los recuerdos de nuestro paso por la Escuela. ¡Hasta el año que viene!
Un beso para tod@s.