El tesoro del abuelo

Como lo prometido es deuda, aquí está mi segundo libro de Literatura Infantil y Juvenil.
Datos de Interés: Ediciones Idea, Colección Tigotán
Precio: 6,90€
ISBN: 978-84-8382-993-6

148 páginas
Argumento: Nicolás y Clara son dos hermanos mellizos que se ven involucrados en una misteriosa búsqueda de un tesoro que, al parecer, tiene su abuelo. Unas cartas escritas por él, irán señalando los pasos a seguir y las pistas necesarias para ir descubriendo los enigmas que se les plantean.
La historia se complica con la aparición de una misteriosa condesa y de sus malvadas sombras que intentarán impedirles cumplir su misión.
A tener en cuenta: Quiero agradecer de manera muy especial el trabajo de mi amigo e ilustrador, Jesús Bravo, que con gran cariño y entusiasmo emprendió este sueño que ahora ve la luz. GRACIAS JESÚS. (VISÍTALO EN: http://blogdejesusbravo.blogspot.com/)

¡¡¡¡POR FIN!!!!

Hola a todo/as:

Pues lo dicho; tras una árdua y larga batalla, la Editorial Maresía (antigua Interseven) ha puesto a la venta a mi primer hijo literario, «ANCOR». Muchos han sido los impedimentos con los que nos hemos encontrado en el camino pero la espera a dado su fruto.
Estás son algunas de las preguntas que me has hecho:
¿Dónde puedo adquirirlo?: En tu librería habitual. Es probable que no lo tengan en «cuerpo presente» pero ellos seguro que lo tramitarán y te lo piden ya que es muy probable que halla algún problemilla con la distribución.
¿Cuánto vale?: Por el formato no cuesta más de ocho euros, así que es un fantástico regalo para tus compromisos navideños, jejejeje.
¿Va a ver una presentación?: Esa es mi intención, pero las fiestas se nos han metido por medio y no sé si tendremos tiempo material para ello. Pero todo se andará, además, me he comprometido con much@s para firmarlo con lo cual tendremos que reunirnos para ello.
¿Cuándo vas a escribir otro?: Antes de lo que te imaginas volverás a tener noticias mias. Te puedo dar una pista, entra en http://www.edicionesidea.com/
¿Qué más me cuentas?: Pues poco más: que tengo muchas ganas de que te lo leas (recuerda que aún siendo literatura infantil tú también puedes disfrutarlo jajajaja), y que, en cualquier caso, me gustaría conocer tu opinión y crítica sobre la historia.
Para mi es, aunque modesto, un sueño que se ha hecho realidad por lo que compartirlo con mi familia y amigos es muy importante y me llena de un cosquilleo emocionante.
Espero que lo disfrutes y lo difundas (a ver si alcanzamos en ventas a Harry Potter, jajaja). Un abrazo.

«El hombre tras la ventana empañada»

Había una vez un reino tan oscuro que, los seres que vivían en él apenas conocían la luz del sol. Llevan años, tal vez siglos, encerrados en una oscuridad tal que los colores, poco a poco, fueron borrados, el brillo del sol sobre las tímidas aguas de los ríos desaparecieron y el canto de los pájaros quedó apagado para siempre.
En aquel triste reino habitaba un pequeño hobbit, muy entrometido, que gustaba curiosear por las ventanas en busca de acontecimientos, que después comentaba con los demás de su calaña.

En una ocasión descubrió el gran secreto que guardaba el rey, en referencia a la oscuridad del reino. Al ser atrapado por la guardia, un gran maleficio cayó sobre su persona y, en un santiamén, fue convertido en triste estatua de sal, para ser exhibida tras una redonda ventana, siendo conocido como «El hombre de la ventana empañada».
Encerrado así, en su propio cuerpo, gritaba y gritaba a todos los seres cuál era el secreto y cuál era la solución. Lo que averiguó está en su interior y su liberación depende de que tú, si tú, lector/a, averigües y comentes el secreto del triste reino.
¿Quieres salvar al hobbit? ¿Cuál es el secreto del rey? Responde en comentarios.
(Imagen sacada de Revista El Pais, domingo 15 de noviembre)

El atrapador de sueños

Jack y Ned andaban tranquilos por el campo; parloteaban, bromeaban, cambiaban impresiones sobre el paisaje… Era una costumbre que tenían desde hacía ya algunos años. Ellos, se tomaban el domingo de otra manera, a la par que disfrutaban de la charla y los sueños de su compañero.
El tiempo pasaba y, sin ellos darse cuenta, algo raro comenzó a ocurrir a su alrededor.
El mundo que ellos conocían, o al menos el que creían conocer, se desvanecía poco a poco, como succionado por un desagüe, bajo sus pies. Ambos se miraron y sonrieron. Ambos me miraron y sonrieron.
Yo, del otro lado de la historia, recogía la escena en mi pequeña caja mágica ─blanca, cúbica, inmaculada, personal e intrasferible, donde guardo, y a veces escondo, mis anhelos y quimeras─ mientras los admiraba complaciente por lo que les iba a ocurrir.
Al fin de cuentas todo era un sueño y además, era mío.

Unos y otros

Hace un par de semanas una pareja muy amiga tuvieron una preciosa niña. Hoy me entero que otra pareja, también muy amiga, están a la espera de su primer bebé. Entre unos y otros hay diferencias:
Los unos están cansados, con falta de sueño, sin tiempo para ellos, agotados. Los otros ilusionados.
Los unos limpian culo, babas, mocos, pipis…, los otros miran y desean comprar esponjitas y colonias, ilusionados.
Los unos cambian pañales, ponen lavadoras, planchan ropa, ordenan armarios…, los otros reciben los primeros regalos, ilusionados
Los unos dan la teta, preparan agüitas, curan el ombligo, ponen cremitas, quitan gases…, los otros ni se lo imaginan, ilusionados.
Los unos van al pediatra, a la enfermera, al registro…, los otros no saben lo que les espera, ilusionados.
Los unos y los otros, son y serán muy felices; al fin y al cabo lo peor son los primeros treinta y cinco años.
¡Enhorabuena!

El espejo de Luna

Entre las aguas tranquilas y plateadas, que lucen nuestros ríos y lagos, siempre aparece el resplandor de Luna; inmóvil, relajada, bella…, cada noche se asoma a este espejo para observar su esfera y lucir su brillo amable y tierno.

Cierta noche asomó su cuerpo por el balcón, para cumplir con su tradición nocturna, pero algo asombroso impidió su práctica, su espejo había desaparecido, las aguas no estaban, ¡era incapaz de verse! Ansiosa llamó a las nubes, las nubes al rocío, el rocío al viento, el viento a… Nadie pudo darle una explicación razonable de lo que ocurría, por lo que, nuestra presumida Luna comenzó a llorar.

El lamento se hizo intenso y de sus ojos brotaron caudales de lágrimas que poco a poco cayeron a la tierra.

Una voz, ronca y penetrante, acompañada de unos ojos oscuros y tiernos, rompió su sollozo:

─¿Porqué lloras? ¿Acaso dudas?

─¿Cómo?, ¿no ves lo que pasa? ¡No me veo!

─Pero eso no quiere decir que no estés, sino que no te ves. Ten paciencia, deja que el tiempo pase y… La voz, acompañada de sus ojos, desapareció.

Luna, tras seguir el consejo, veía como noche a noche, su cuerpo se transformaba hasta volver a ser ella misma. Siempre había sido ella, pero la oscuridad que la rodeaba le impedía descubrir su naturaleza.

Recomendaciones para quedarte en blanco

Desde siempre he sido un soñador; en muchas ocasiones, como hace usted, cuando duermo también sueño. Es genial.
En general soñar es fácil, es pensar, desear, imaginar…, podemos hasta definirlo como «representarse en la fantasía imágenes o sucesos mientras se duerme», lo difícil es lo que ahora le propongo; no pensar, dejar la mente en blanco.
Sueño que hay muchas formas de hacerlo, pero la que más fácil me resulta es la que utilizo cuando, sentado delante del teclado de mi ordenador, las ideas me atiborran el cerebro y se crea un caos que me imposibilita continuar. En esos momentos, me quedo en blanco.
Apoyo mi codo izquierdo sobre la mesa, justo a la izquierda de mi ordenador ─¿seré de izquierdas?─, y con mi puño cerrado ─¡ups!, va a resultar que sí soy de izquierdas─ dejo caer muy suave mi cara ─por supuesto el cachete izquierdo─ sobre él.
Los ojos miran fijos la pantalla. En un momento la imagen blanca con letras comienza a fundirse en una gran luz que origina el milagro. Logro traspasar, con mis pensamientos, con mi imaginación, el propio aparato. Mi mente viaja a la nada. Tras dos o tres segundos en este estatus, los ojos se cierran y la antigua visión blanca se transforma en una espesa cortina negra. No veo nada. Estoy en «blanco».
Regresar a la realidad es fácil: en ocasiones ayuda la mano dormida, la mala posición de la espalda, un ruido que sorprende… En mi caso abro la mano poco a poco y acaricio, muy fuerte, mis labios, los cachetes ─ambos─ y mis ojos. Para ser más precisos, restriego los ojos con mis dedos para que vuelvan a ver la verdad. Las ideas, las voces, las palabras que antes se agolpaban ahora están en su sitio. Estoy de regreso, puedo continuar con mi trabajo.

¡Prepárate para la novedad editorial!

En pocos días podrás adquirir mi primera novela; enmarcada en la clasificación de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), que supone mi estreno como autor. Espero que la disfrutes aunque tengas esos pocos años de más.
Abrir las páginas de Ancor supone acercarnos a la civilización que vivió en las Islas Canarias antes de su conquista. Descubrirás una apasionante historia en la que, a través de los ojos de un niño guanche, se te abrirán las puertas de un mundo lleno de aventuras, descubrirás momias ocultas, atacarás enemigos, poseerás amuletos mágicos,…y todo por el valor de la amistad y la lealtad.

El hada roja

Llevaba tiempo dándole vueltas a su disparatada cabeza; ¡las cosas debían cambiar! Marie, el hada roja del bosque, decidió que aquellos acontecimientos no podían repetirse, así que se calzó sus hermosos zapatos rojos y, con pasos firmes y decididos, se internó en lo más oscuro de la foresta.

Cuando llegó a su guarida descubrió que él no estaba. Era un personaje abominable al que todos los animales, incluso los lobos, le tenían miedo. Su aspecto zarrapastroso, peludo y grande le hacía convertirse en ser indeseable.

El hada miró a los lobos y los invitó a entrar al interior del escondrijo, fuera nevaba. Al poco rato de estar refugiados comenzaron los ladridos, aullidos y demás gemidos; ¡él estaba cerca!
Su bello cuerpo, poco a poco, fue llenándose de pelo y músculo, su transformación espantó tanto a los animales que, otrora momento la miraban absortos ahora la temían y odiaban.

Ellos huyeron; ella volvió a quedarse sola con su otro yo.